Era sábado 13 de febrero de 2014, dos días antes de la esperada boda. Las chicas y yo quedamos en mi casa para ir todas juntas en mi coche al aeropuerto ya que debíamos coger un avión con destino a Londres. Todas llevábamos una maleta enorme con varios vestidos por si había algún imprevisto o por si no nos convencía a última hora. Estábamos muy nerviosas y es que la boda era al día siguiente, anda que se dice pronto. Nosotras íbamos un día antes para ver a los chicos pero los padres de la novia y Pablo venían el mismo día de la boda. Llegamos al aeropuerto con mucho tiempo ya que la gente no solía irse de viaje en pleno curso, facturamos las cinco maletas sin problemas y desayunamos allí tranquilamente. Eché un vistazo al aeropuerto de Málaga, lo había visitado miles de veces los últimos dos años pero no lo veía de la misma forma y quien nos viera diría lo mismo, éramos las mismas chicas que habían conocido a sus ídolos hacía casi dos años pero la única diferencia, además de que éramos más mayores, es que una de nosotras estaba a punto de casarse.
No pude dormir durante el trayecto, siempre que me montaba en un avión o un coche o lo que fuera y que el viaje durara más de media hora me quedaba dormida pero esta vez no pude, estaba muy nerviosa. Si estaba nerviosa en ese momento, que ni si quiera era mi boda imaginaos cómo lo estuve unos años más tarde.
Después de aterrizar, pasar los controles y recoger las maletas, fuimos a la puerta de llegadas y allí estaban ellos. Cinco chicos, cada uno con una cartulina en las que ponían nuestros nombres y apellidos menos en la de la afortunada que se casaba al día siguiente, en esa ponía su futuro apellido. Dejé la maleta y me fui corriendo hacia Louis, él tiró la cartulina y abrió los brazos, salté y me aferré a su cintura con mis piernas y a su cuello con mis brazos mientras él me agarraba fuertemente por la cintura. Nos dimos muchos besos en las mejillas y, finalmente en los labios. Llevábamos poco más de un mes sin vernos y nos necesitábamos el uno al otro. Me bajé para abrazar y besuquear a cada chico, Louis cogió mi maleta y nos fuimos al parking. Allí nos dividimos en dos coches: el de Harry y el de Louis.
Cuando llegamos a la casa de los chicos me emocioné, la última vez que estuve allí fue hacía ya dos años y nada más que recordaba momentos buenos... y la ruptura con Harry pero ya no la recordaba con dolor sino con alegría porque gracias a eso ahora éramos felices cada uno por nuestro lado. Al subir a la habitación de Louis me emocioné más todavía, todos los momentos que vivimos allí habían sido maravillosos y seguramente viviríamos mucho más. Cada pareja se quedó todo el día encerrada en su habitación esperando con ansias al día siguiente.
- Buenos días madrina - dijo Louis antes de darme un tierno beso.
- Buenos días padrino - reí y nos besamos - ¿qué hora es?
- Las 7am.
- ¿Y por qué me levantas tan temprano? Eso no mola, Tommo.
- Porque la boda es en la ciudad natal de mi ahijado ¿recuerdas? Además tenemos que llevar a María y Niall puesto que los demás ya se han ido.
- Creo que no se dice ahijado cuando es una boda - reí.
- ¿Qué mas da? - rió - Soy el padrino y eso es lo que cuenta.
- ¿Vamos vestidos ya para la boda?
- No, es mejor que vayamos cómodos porque son varias horas en coche, metemos tu vestido y mi traje en una maleta y ya está.
- ¿Entonces puedo ir en pijama?
- ¿Desde cuándo eres una copiona? - reímos y empezamos a prepararlo todo. Cogimos una maleta muy grande que Louis tenía guardada en su armario y metimos su traje, sus zapatos, su laca para el pelo y su corbata.
- Lou, tengo un problema - me miró preocupado - he traído varios vestidos y tenemos que elegir uno ¡ya!
- Enséñamelos - saqué todos los vestidos y los puse encima de la cama - me gusta el rosa palo aquél pero yo voy a llevar la corbata verde agua para que vaya a conjunto de mis ojos así que quizás sea mejor que tu vestido sea del mismo color de mi corbata.
- ¡Excelente elección! - cogí el vestido que había dicho, los tacones que había traído a juego y lo metí todo en la misma maleta. Cogí un paquete de magdalenas de chocolate mientras que Louis metía nuestra maleta y la de María y Niall en el maletero. Ellos habían pensado igual que nosotros e iban en pijama, rezaba porque no se nos estropeara el coche y tuviéramos que bajar a empujarlo todos en pijama. Todo iba muy bien hasta que llegamos a un atasco.
- ¡No me jodas! - dijo Louis seguido de un suspiro.
- Creo que nos llevará un rato - dijo Niall asomándose por la ventanilla.
- Vamos a llegar tarde a la boda - dijo Louis.
- No, no vamos a llegar tarde a ningún sitio, calmaros - dije intentando tranquilizarlos.
- ¡A la mierda, yo no espero más! - dijo Louis después de cinco minutos sin avanzar - coged las maletas y preparaos para correr.
- ¿Y el coche? - preguntó María.
- ¡Que le den! - dijo Louis quitando la llave del contacto, salió y abrió el maletero - Además ya está muy antiguo, la escusa perfecta para comprarme otro mil veces mejor.
Niall, María y yo nos miramos, sonreímos y salimos del coche. Todo el mundo nos miraba qué vergüenza, por suerte ya solo estábamos a media hora de la ciudad así que no íbamos a morir por el camino. Ahí estábamos nosotros, cuatro personas corriendo por la autopista en pijama como si no hubiera mañana.
Tardamos en llegar una hora, eso significaba que quedaban dos para la boda. La ceremonia iba a ser en una iglesia pequeña pero muy coqueta que había a las afueras y la celebración sería en un pequeño parador a pocos metros de la iglesia en el que habían reservado habitaciones para los invitados que no pudieran volverse esa noche. Habíamos quedado en el parador para arreglarnos e y luego ir a la iglesia las chicas por un lado y los chicos por otro para que los futuros marido y mujer no se vieran. Nos separaron en dos salas para prepararnos, cosa que tardamos en hacer solo media hora.
María llevaba un vestido naranja precioso con unos tacones del mismo color que resaltaba su pelo rubio que, en esta ocasión, se había rizado y colocado a la izquierda con dos trencitas que empezaban en el lado frontal de la cabeza y terminaban atrás.
Ari llevaba uno vestido blanco perforado con escote de barco y unos tacones del mismo color. Ese color resaltaba el moreno que había conseguido al ir a Río de Janeiro a pasar las navidades con Zayn. El pelo lo llevaba recogido en un moño de estos que solían llevar las actrices a las entregas de premios, se había puesto carmín en los labios y se había pintado la raya de arriba de los ojos de color negro para destacar sus ojazos azules.
Ana se había hecho dos trenzas que se unían en un moño bajo y llevaba pequeñas gotas como de purpurina, estaba preciosa. Su vestido era de palabra de honor, con una cinta ancha en a cintura de un tono celeste muy muy claro, era largo, con la cola mediana y con mucho vuelo, parecía una princesa.
Carla se puso un vestido rosa bebé de media manga, ajustado y que llegaba por encima de las rodillas, llevaba un bolso pequeño en un tono un poco más oscuros y los tacones eran del mismo color. Ella se había dejado el pelo al natural ya que se lo había cortado y le llegaba por lso hombros de modo que no había mucho que hacer.
Mi vestido era de color verde agua, al igual que la corbata de Louis, que mis ojos y que los suyos, era de estilo griego con un hombro al descubierto y llegaba hasta la mitad de los muslos. El pelo me lo alisé lo mejor que pude pero me dejé algunos mechones rizados para romper un poco y me maquillé igual que Ari pero con la pequeña diferencia de que yo usé rímel para potenciar más mis ojos. Morí al ponerme los tacones, tenía los pies destrozados después de correr por la autopista y no quería ponerme esos taconazos. Me los puse después de refunfuñar durante un tiempo y fingí una gran sonrisa para que no se me notara el dolor.
- ¿Cómo estoy? - preguntó la novia.
- Preciosa, no me puedo creer que te vayas a casar ya - tenía los ojos húmedos, me estaba empezando a emocionar y ni siquiera había empezado la boda.
- Perfecta - dijeron las demás chicas. Mientras todas observaban aquél traje, alguien llamó a la puerta así que fui a abrir. Vi a un chico rubio, con el pelo desaliñado, traje gris, corbata naranja y una gran sonrisa.
- ¿Está María?
- Sí - me giré hacia las chicas y grité a María que la buscaban.
- Alejandra, estás preciosa - dijo mirándome de arriba abajo con la sonrisa más grande que antes.
- Gracias Nialler, tú también estás muy guapo ¿has visto a Louis?
- Sí - rió - tenía ciertos problemillas con el traje, con la corbata, con su pelo... con todo.
- ¡Ay Dios! ¡Voy a ayudarlo! - se apartó de la puerta y salí corriendo en busca de Louis. Por el camino, me encontré con un chico vestido con un esmoquin precioso, tenía expresión preocupada, estaba inquieto y no paraba de andar en círculos.
- ¿Qué te pasa?
- Somos amigos, ¿verdad?
- ¿A estas alturas no lo sabes? - reí - Somos los mejores amigos del mundo.
- Entonces ¿puedo confesarte algo?
- No por favor - le tapé la boca con la mano - no me digas que tienes dudas.
- Es que... quizás estemos yendo muy rápido - carraspeó - llevamos saliendo poco más de un año y ya vamos a casarnos y... bueno, le estaba dando vueltas a lo que Louis y tú nos dijisteis cuando os llamamos para daros el notición, eso de que éramos muy jóvenes y todavía teníamos tiempo para casarnos más tarde...
- No debiste hacernos caso, lo dijimos porque estábamos sorprendidos pero es obvio que si le pediste matrimonio sería porque estabas seguro de que pasarías el resto de tu vida con esa maravillosa chica que está vestida de novia.
- Gracias Alejandra - sonrió y me abrazó - te quiero.
- No hay de qué, me voy a buscar a Louis que está teniendo ciertos problemas - empecé a correr - ¡te quiero! - Llegué a la habitación donde se estaban vistiendo los chicos y entré de golpe, sin llamar a la puerta. - ¡Si alguien está desnudo que se tape! - grité.
- Tranquila, estamos todos vestidos menos tu novio.
- ¿Qué te pasa? - le pregunté a Louis.
- No sé como atarme la corbata, no sé si ponerme la chaqueta o no y no sé qué hacer con mi pelo ¡me estoy agobiando!
- Relájate ¿vale? Yo te ayudo - cogí la corbata y le hice el típico nudo, le revolví el pelo y le eché mucha laca - Con chaqueta y si tienes calor, te la quitas.
- No sabía que supieras hacer nudos de corbata.
- Bah, era un pequeño secreto - reí - es normal teniendo en cuenta que en mi familia hay dos hombres.
- Muchas gracias cielo - sonrió y nos besamos.
- De nada, inglesito.
- ¿Ya estás todas listas?
- Sí así que vámonos ya para la iglesia - salimos de la habitación y nos separamos en dos grupos: los chicos y las chicas, tal y como habíamos previsto.
A los pocos minutos ya estábamos allí, la novia se quedó en el coche para que el novio no le viera mientras que todos saludábamos a las familias y amigos que habían ido a esta gran celebración.
Cuando llegó la hora estimada para la ceremonia, nos metimos en la iglesia. El novio se dirigió al altar acompañado de su madre, cuando lo dejó allí ella se sentó en uno de los bancos más cercanos junto con el resto de su familia. Louis y yo nos quedamos con el novio en el altar ya que éramos los padrinos. Niall tocaba la guitarra cerca de nosotros y el resto estaba sentado en primera fila junto con los padres de la pareja.
Comenzó a sonar "Canon" y entró la novia, todos giraron sus cabezas y susurraron lo guapa que estaba y lo precioso que era el vestido mientras que en el altar todos sonreíamos con orgullo.
- Queridos hermanos - dijo el cura - nos hemos reunido aquí para unir a Harry Edward Styles y a Ana López en santo matrimonio - el sermón fue largo y monótono hasta que llegó el momento de los votos.
- Bueno - comenzó Harry - tenía escrito un precioso y largo discurso pero lo he perdido - el silencio de la iglesia se rompió con una gran carcajada - Ana, puedo resumirte mucho lo que te quiero, lo que me importas, pero tardaría más de un siglo en hacerlo. Simplemente, quiero que me dejes demostrarte que te quiero, que eres el amor de mi vida. Déjame demostrártelo dándome toda un vida a tu lado, toda un vida para hacerte feliz. - Niall comenzó a tocar "Torn", Louis le dio el anillo a Harry y éste se lo colocó a Ana con una gran sonrisa. No pude evitarlo, empecé a llorar como una tonta. Yo no era de lágrima fácil en estas situaciones pero es que era todo tan bonito... - Al entregarte este anillo, te doy testimonio de mi amor sincero y prometo serte leal y fiel, amarte y respetarte, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, todos los días de mi vida, hasta que la muerte nos separe.
- Yo también tenía escrito lo mucho que te quiero y muchos recuerdos y momentos que hemos vivido juntos pero estoy segura de que no son nada comparados con lo que nos queda por vivir. Llevamos saliendo poco más de un año y mira donde estamos, asusta un poco pero estoy segura de que irá genial porque todo es perfecto siempre que estoy contigo - suspiró - Me alegro de haberte conocido, no como Harry Styles de One Direction, sino como Harry Edward Styles, el chico que siempre me regala las mejores de sus sonrisas, el chico que me regala sus mejores días y sus mejores noches - sonrió - Gracias pro hacerme feliz, te quiero como nunca he querido a nadie - todos me miraron esperando a que le diera el anillo pero yo estaba tan metida en mi mundo, tan emocionada que tardé un rato en reaccionar. Sonreí, le di el anillo y miré a Louis, que me miraba con una gran sonrisa de orgullo - Al entregarte este anillo, te doy testimonio de mi amor sincero y prometo serte leal y fiel, amarte y respetarte, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, todos los días de mi vida, hasta que la muerte nos separe.
- Bueno pues si no hay ninguna objeción - el cura miró a todos los asistentes y al ver que nadie hacía amago de intervenir, prosiguió - Yo os declaro marido y mujer, puede besar a la novia.
Harry agarró a Ana por la cintura y la besó mientras todos aplaudíamos y silbábamos. Louis se acercó a mí y me abrazó fuertemente, sonrió y nos besamos. Nos reunimos en un abrazo en grupo y esperamos a que los recién casados se hicieran fotos con todos los invitados. Luego, nos fuimos al banquete.
Los diez estábamos sentados en la misma mesa y comentábamos la ceremonia.
- Ha sido un tostón - dijo Louis - pero muy bonita.
- A mí se me ha hecho muy larga - dijo Ana.
- Dios, ha sido precioso - dijo Ari - solo de recordarlo ya me vienen ganas de llorar otra vez.
- ¿Habéis visto cómo lloraba Alejandra? - dijo Louis entre risas - Parecía que iba a inundar la iglesia.
- Cállate - le di un golpe en el hombro - Estaba bien hasta que Niall empezó a tocar Torn, eso fue demasiado.
- Sí claro, ahora va a ser mi culpa que tú seas una llorona.
- No os metáis con Alejandra, pobrecita - dijo Harry - que lo ha hecho muy bien, además tú no eres el más indicado para hablar Lou, que por poco lloras.
- Pero yo tengo motivos, tú eras mi marido, solo mío y ahora tendré que compartirte con la señorita Styles - dijo señalando a Ana.
- ¡Dios, que bien suena! - dijo María provocando que todos nos riéramos. Al cabo de dos horas, retiraron la comida y los novios abrieron el baile. Se notaba que Harry había tomado varias clases para estar a la altura de Ana, que bailaba perfectamente. Todos los invitados estaban bailando menos Louis y yo, entonces él me tendió la mano.
- ¿En serio crees que voy a bailar contigo? - pregunté - No sabes bailar, haríamos el ridículo.
- Tú tampoco es que seas Beyoncé - reí - ¿qué más da que hagamos el ridículo? Es una boda, en las bodas todo el mundo lo hace.
- Me da vergüenza...
- Por favor, señorita, concédame este baile - sonreí y le cogí de la mano, caminamos lentamente hacia la pista y nos colocamos más o menos en el centro. Sonaba una canción lenta, no sabía su nombre porque no me iba mucho este tipo de canciones. Louis me cogió por la cintura y yo le rodeé el cuello con mis brazos y apoyé mi cabeza en su pecho.
- Gracias - susurró a mi oído.
- ¿Por qué?
- Por concederme este honor - reí.
- Pero mira que eres tonto.
- Te quiero y quiero que la próxima boda a la que vayamos sea la nuestra.
- No te creo - dije con una sonrisa - en algún momento conocerás a alguien de la que te enamorarás en plan flechazo y me dejarás.
- Verdad - dijo con la misma sonrisa - estoy seguro de que en algunos años me enamoraré de otra o de otro, quién sabe - le miré extrañada y se rió - pero esa otra o ese otro te llamará "mamá".
- Me habías asustado - reí - pensé que te habías dado cuenta de que eras gay gracias a mí.
- La tonta ahora eres tú - reímos y juntamos nuestras frentes, estábamos a punto de besarnos cuando pusieron las típicas canciones de boda que son muy antiguas pero que te hartas de bailar cuando estás borracho. Louis me miró, sonrió, se apartó de mí y comenzó a bailar como solo él sabía. Después de darlo todo con movimientos bastante vergonzosos, se acercó a mí para bailar otra canción lenta que habían puesto. Juntamos de nuevo nuestras frente y nos besamos, así estuvimos todo el rato, abrazados y sin querer soltarnos en lo que nos quedaba de vida.
[Narra Ana]
- No sé como darte las gracias.
- ¿Y eso? - preguntó Harry - no tienes que agradecerme nada.
- Bueno, me has alegrado la vida, soy feliz gracias ti.
- Y yo gracias a ti, señorita Styles.
- Cada vez suena mejor - sonreí.
- Me alegra que te guste, te llamarán así el resto de tu vida. - sonrió - Gracias a ti.
- ¿Por qué?
- Por enamorarme.
- No sé ni cómo lo hice - reí.
- Tardé en darme cuenta pero, me enamoré de ti desde el principio.
- Ahora soy yo la que debe darte las gracias por enamorarme hace casi dos años.
- Pues te vas a cansar, porque pienso enamorarte todos los días de mi vida - sonreí y nos besamos. "Ana Styles", cuanto más lo pensaba mejor sonaba. Mi madre se acercó a nosotros para decirme que tirara el ramo para ver quién sería la próxima en casarse así que me levanté y avisé a todo el mundo. Todas las mujeres que estaban invitadas y Louis se colocaron detrás de mí, me di la vuelta y tiré el ramo. Cuando me giré vi a Alejandra sentada sobre los hombros de Louis alzando el ramo.
-¡Eso es trampa! - dijo Carla.
- ¿Quién dice que no puedo coger a mi novia en los hombros para que coja el ramo? Nadie.
- ¡Enhorabuena chicos, seréis los próximos! - grité. Pero, por ciertas circunstancias, no lo fueron.
me encanto este capitulo pero me has dejado con la intriga por lo ultimo que dijo Ana pero bueno, siguela lo mas pronto posible porque sino morire, adoro esta novela y he llorado con la boda de hoy :D cuidate
ResponderEliminarLa semana que viene subiré el último capítulo :) xx
Eliminar