[Narra Alejandra]
Veía como Louis se acercaba a mí, iba a besarme pero no podía apartarme, no quería apartarme. Nuestros labios se encontraron en un pico inocente, nos apartamos, nos miramos durante cinco segundos y antes de que dijera algo que estropeara el momento, me acerqué y le besé. Quizás sí quería a Louis, quizás fuera cierto eso de que estábamos destinados. Nuestros labios se volvieron a encontrar pero esta vez se fundieron en uno, allí mismo en el sofá de la casa de playa de mis tíos. Le rodeé el cuello con mis brazos y el tenía una mano bajo mi cabeza y la otra al lado para no aplastarme. Noté su nerviosismo y cómo mis latidos se aceleraban. ¿Cuánto podía durar un beso? Ni idea, pero ese duraba demasiado. Estaba claro que sentía algo por él, lo notaba. Con Harry sentía lo mismo, ¿Era posible que quisiera a los dos? ¿Realmente los quería? Siempre había odiado las historias en las que la chica tiene un novio y ese novio tiene un amigo del que la chica se hace amiga y se enamora, no quería eso para mí pero esa era mi historia, quizás si quería a Louis pero lo que estaba claro es que, bajo el título de "mejores amigos" que le habíamos puesto a nuestra relación, había algo más. Esperaba que mi corazón supiera lo que estaba haciendo, que hiciera esto por alguna razón porque si no... todo sería muy incómodo. Fue un beso cálido, lento, dulce y con amor. Nos separamos dulcemente y con delicadeza, como si no quisiéramos hacernos daño. Abrí los ojos y me encontré con los suyos, con su sonrisa. Me fui incorporando mientras que él se apartaba, le rodeé de nuevo el cuello, le di un pico y sonreí. Le quería. A él y a Harry. ¿Por qué me dio un pico? ¿Por qué le besé y le di otro pico? Sabía la respuesta pero no quería entenderlo. Nos sentamos, Louis seguía con esa sonrisa que tanto me gustaba, todas sus sonrisas me gustaban. Miré hacia la ventana y empecé a llorar, eran lágrimas silenciosas, no había llanto así que me las intenté quitar pero por cada lágrima que me secaba caían tres más.
- No estés mal - dijo Louis - ha sido mi culpa, lo siento.
- No, Louis - repliqué - tú solo me has dado un pico, he sido yo la que ha hecho que la cosa llegara más lejos.
- No pasa nada - se acercó y me acarició el pelo - nadie se va a enterar de esto.
- Eso no importa, es que no voy a poder mirar a Harry a la cara - suspiré para tranquilizarme - Te traje conmigo porque él se lió con Ana estando borracho y ahora voy yo y me lío contigo.
- Eso han sido las cervezas, no pasa nada, tranquila.
- ¿Una cerveza?
- Mira - me cogió de la barbilla para que lo mirara a la cara - Piensa lo que quieras sólo te digo que tú no tienes la culpa de nada y que dos no se besan si uno no quiere ¿no?
Louis se fue a la cocina a preparar algo, yo no sabía cómo reaccionar ¿hablábamos de lo que había pasado para intentar aclararlo? Él no tendría ganas y, la verdad, yo tampoco pero necesitaba saber el por qué de su pico y lo que había sentido durante el beso.
- Lo siento - dijo sentándose a mi lado - no quería que pasara esto, lo siento.
- Ya te he dicho que no tienes nada que sentir, no sé porqué te besé ni qué pretendía pero ha pasado, lo hecho hecho está. Quizás es por el miedo a perderte, por el miedo a que estos días acaben o, simplemente, que echo de menos a Harry.
- ¿Que tienes miedo a perderme? - se rió - Qué tontería, me tendrás que aguantar siempre.
- Tonto, estoy hablando en serio, esto es serio - me reí.
- Deja de hacer rimas tontas y ponte seria, mujer.
- ¿Cómo te atreves? - me reí. ¿Qué clase de poder zanahoriano había utilizado? Ni puta idea pero ya me estaba riendo, estaba riendo con lágrimas secas en los ojos. Me había sacado una sonrisa y alguna carcajada después de llorar pensando que la había cagado.
- Soy DJ Tommo, me atrevo a todo - hizo unos aspavientos de rapero y me reí.
- Idiota.
- Tú eres la culpable - dijo señalándome, se fue por el pasillo - ¡OH DIOS! - gritó.
- ¿Qué pasa? - corrí hasta la habitación, que era de donde había venido su grito, él se rió.
- Soy el amo - dijo riéndose - con un solo grito puedo hacer que vengas corriendo a donde esté.
- Eres un completo imbécil - me cogió como si fuera una princesa, me dio una vuelta por la habitación y me soltó en la cama. Hoy había sido mi Superman ¿cómo me había hecho sonreír tan fácilmente? Cuanto más lo pensaba, lo veía más difícil de entender. Pensé en el beso, ya no quería llorar. Nunca más. Quizás lloré porque, al besarlo, comprendí que amaba a Harry y me sentía culpable. No lloré por el beso, no lloré por besarle, lloré por Harry, por lo que le estaba haciendo. Quizás mi corazón quiso aclararse de esa forma, besando a Louis. Sonreí. Ya estaba todo claro, mi corazón y mi cerebro lo tenían todo claro. Louis salió del baño, fijaos si estaba en mi mundo que ni me di cuenta de que había entrado. Aproveché que salió y entré. Me hice una cola, la cola de dormir, me lavé los dientes, la cara y me miré en el espejo. ¿Qué coño? Había una frase reflejada en él, miré atrás. Había una frase escrita en la mampara de la ducha. El vapor que hace de las suyas dejando mensajes por ahí. ¿Pero por qué en la mampara y no en el espejo? Sonreí. Sonreí porque nunca nadie se había esforzado tanto en hacerme sonreír, en verme en feliz. Sonreí por Louis.
"Sonríe aunque estés triste, sonríe aunque lo veas todo negro, sonríe aunque no tengas ganas de hacerlo porque mi felicidad depende de la tuya"
Una gran sonrisa apareció en mi cara. Adoraba a Louis. Salí corriendo esperando ver su gran sonrisa de listillo, salí corriendo para abrazarlo y decirle lo mucho que lo quería. Paré. Estaba dormido, miré el reloj, con la emoción había estado allí dentro una media hora. Di unos saltitos patéticos de rabia y me metí un la cama sin abandonar la sonrisa que me acompañaba. Había una nota en mi mesita de noche "Como tardas tanto, seguro que sales a las 00h y ya es 14 así que ¡Feliz San Valentín de verano! Disfruta de el grandioso día que te espera PD: Como despiertes a Boo Bear, te enteras. Te quiero, Super Carrot Boy xx"
Así que era eso, San Valentín de verano... qué loco estaba este hombre. Seguro que estaba tramando algo grande y exagerado, Louis era el típico chico que se esforzaba demasiado. Eran las 00:11h, no tenía sueño así que apagué la luz por si molestaba a Louis y encendí mi móvil. Tenía varios mensajes y varios chats, vi los chats. El primero era de Ari: "Londres es alucinante, te echo mucho de menos. Llámame mañana xx.". El siguiente era de María "¿Ya te ha dicho Louis lo de San Valentín en verano? Jajajajaja qué ocurrencias tienen estos chicos". El tercero era de Carla "Feliz San Valentín de verano jajaja los chicos nos regalaron este viaje por San Valentín, te echo de menos xx". Miré los mensajes, el más reciente era de Zayn "Feliz San Valentín de verano, disfrútalo ;) xx". Después había uno de Niall "¡Felicidades! Espero que te lo estés pasando bien con Tommo xx". El tercero era de Liam "Londres no es lo mismo sin vosotros, todo me recuerda a vosotros, os echo de menos PD: Feliz San Valentín de verano, te quiero xx". El primero, el que llegó a las 00:00h era de Harry "Sé que nuestra relación no está pasando el mejor momento de su corta historia. No, no estoy con Ana, hablé con ella cuando me enteré de que te fugaste con Louis y se lo dejé todo claro. Tenemos que hablar pero lo importante ahora es que es San Valentín de verano. Muchas felicidades mi amor, disfruta estés donde estés. Volvéis mañana ¿no? Allí estaré esperándote con los brazos abiertos. Te quiero mucho, te amo; Tu Super Sexy Curly Boy xx"
"Mi Super Sexy Curly Boy" se me hizo raro leerlo pero sonreí ya nada podía quitarme la sonrisa que reinaba mi cara. Deseaba verlo, necesitaba escuchar su voz grave. Me quería mucho, me amaba. Apagué el móvil, me acosté, apagué la luz, pensé que lo que estaba por llegar, en Harry, en el reencuentro y sonreí.
Un rayo de sol me dio en los ojos y me despertó. Gruñí, luego sonreí. Hoy era San Valentín de verano ¿cómo se me iba a olvidar? Estaba tan nerviosa por lo que pudiera pasar... Me incorporé, como siempre, Louis no estaba a mi lado. Miré la mesita de noche, había un post-it encima de la nota de anoche "No quiero darte todos los regalos a la vez así que vamos a hacerlo al estilo Tomlinson. Te daré pistas y tú buscaras tus regalos con su ayuda ¿Preparada? Pista 1: Cuando salí de allí sin camiseta y con mis calzonas que transparentaban mis boxers de superman te embobaste". Reí, me levanté y fui al cuarto de baño. Esperaba ver algún regalo pero no vi nada, me miré en el espejo, la frase de ayer se reflejaba en él, Louis la había escrito de tal forma que se leyera al derecho en el espejo y al revés en la mampara. Busqué como loca pero sólo encontré un papel "Chica lista. Tu regalo y la siguiente pista están en la ducha xx" Abrí la mampara y allí estaba mi regalo. El CD de Ed Sheeran, el de Jessie J, el de JLS, el de Bruno Mars, el de LMFAO y el de Gym Class Heroes. Los miré flipando, grité y salté de emoción. Los cogí, los dejé sobre la cama y fui abriéndolos de uno en uno. La pista estaba en el CD de Gym Class Heroes "My heat's a stereo it beats for you so listen close hear my thoughts in every note... Pista 2: Allí compartimos una cerveza". Corrí al porche y salí así, en pijama, sin pensar que había muchísima gente en la playa. Todos me miraban, normal. Estaba en el porche en pijama, descalza, con una cola despeinada y corriendo por todos lados. ¿Dónde estaba Louis? La siguiente nota estaba sobre la silla en la que él se sentó anoche "Aquí no hay nada, simplemente te he despistado. Ve al salón". Entré en la casa, dejé la nota allí mismo y me fui al salón. Había una caja encima de la mesa así que la abrí. Dentro había un bikini amarillo precioso y una nota que decía "Sé que el amarillo es tu color favorito y además ese tipo de bikini te sienta genial xx. Pista 3: Allí te meabas de risa y yo te amenazaba con hacerte cosquillas". Me giré hacia el sofá pero no veía nada. Miré debajo, tampoco. ¿Y si lo había puesto debajo del cojín? Lo levanté, estaba en lo cierto. Había dos billetes de avión ¡para Londres! Flipé, iba a ver a los chicos. El billete no tenía fecha fija así que podía ir en cuanto quisiera. Me estaba emocionando, esto no podía ser posible, iba a reunirme con mis mejores amigos. Al lado había había otro post-it "Tu billete y el mío. Solo queda una sorpresa más, espero que te esté gustando todo, ya hablaremos luego. Pista 4: Allí empezó todo". Sonreí, supe a qué se refería. Me dirigí a nuestra habitación. Allí empezó todo, estas pequeñas vacaciones, las bromas, los piques y este gran juego. Corrí hacia la habitación, la puerta estaba cerrada, me paré de golpe ¿Y si Louis estaba allí preparado para darme un susto? Capaz era. Me armé de valor y agarré el pomo. Abrí la puerta muy despacio, mis latidos estaban demasiado acelerados, me iba a dar algo. Ni siquiera terminé de abrir la puerta, allí estaba mi regalo. Un beso. Un beso que me era conocido, un beso cálido, largo, con amor pero a la vez agitado, apasionado y nervioso. Unas manos nerviosas me rodeaban la cintura y me atraían hacia él. No miré quién era, esperé hasta el final del beso. Supuse que era él, esa forma de besar, esa sonrisa entre beso y beso. Sonreí al llegar a la conclusión y nos fuimos apartando lentamente.
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