Me desperté entre los brazos de Louis, le miré, estaba mirándome y sonriendo como un niño chico que acababa de conseguir un caramelo de su sabor favorito.
- Buenos días Carrot Girl - me besó, el primer beso del día, así sí que apetecía despertarse.
- Buenos días Carrot Boy - me desperecé. - ¿cuánto tiempo llevas despierto?
- No lo sé, pierdo la noción del tiempo cuando estoy contigo - sonreí - ¿Sabes? Hablas en sueños.
- ¿Si? ¿Qué he dicho?
- Algo así como que Louis es muy sexy y que lo quieres mucho - se rió - era broma, no has hablado.
- Eres un tonto - le pegué suavemente.
- Un tonto enamorado - nos volvimos a besar - ¿tienes hambre?
- Obviamente - nos reímos.
- ¿Pues a qué esperamos? Vamos a desayunar que hoy estoy hambriento - nos levantamos, se puso una camiseta cualquiera y bajamos cogidos de las manos. No había nadie, Louis encendió su móvil para ver si los chicos le habían mandado un mensaje. En efecto, le habían mandado uno, lo leyó en voz alta.
- Calabacita, nos hemos ido a desayunar por ahí para que tengáis un poco de intimidad en vuestro primer día como pareja, volveremos a la hora de comer xx. - me miró y sonrió.- Estamos solos.
- ¿Y qué hacemos?
- Se me ocurren un par de cosas...
- ¿Como qué? - Louis se acercó lentamente, estábamos nariz con nariz, tenía una mano sobre mi cintura y otra detrás de su espalda.
- Como esto - Sacó la mano de detrás de su espalda y me reí al ver lo que sostenía.
- Tengo que llamar a Pablo - me separé de él y cogí mi móvil.
- ¿Por qué te gusta?
- No, prefiero a los chicos con el pelo alborotado y cara de Peter Pan que tienen una ligera y enfermiza obsesión por las rayas - sonrió y se acercó para besarme pero me aparté para dejarlo con las ganas. Me fui al salón y me tumbé en el sofá con el móvil en la oreja. Nada, el buzón de voz. Suspiré y cerré los ojos, entonces noté como unos labios recorrían mi cuello.
- Para un rato que podemos estar solos te pones a llamar a Pablo.
- ¿Qué quieres que haga?
- Algo romántico, ya sabes.
- Tu plan romántico es jugar al parchís - dije riendo al recordar cuando sacó el tablero de detrás de su espalda.
- Era un broma - dijo riendo.
- Pues no me ha hecho gracia, pensé que me ibas a besar - dije haciéndome la ofendida.
- Bah, lo hago ahora - se acercó para hacerlo pero me aparté.
- No, ahora no quiero - dije con voz de niña chica.
- Mientes muy mal ¿sabes? - se rió - Lo estás deseando.
Nos besamos una vez, otra, otra y otra más, no podía parar, era adicta a sus labios. Entonces su móvil sonó pero no lo cogió, miré la pantalla "Eleanor".
- ¿Por qué la llamaste a ella en España?
- Para olvidarme de ti.
- ¿Por qué a ella?
- Porque está buena - me miró y nos reímos. Me iba a sentar a su lado pero me hizo un gesto para que me sentara en su regazo y eso hice.
- Solo la he visto de espaldas pero seguro que yo estoy mil veces mejor - dije haciéndome la digna.
- Y tanto - dijo Louis sonriendo y asintiendo - no hay nadie más sexy que tú.
Lo decía muy serio y seguro así que me sonrojé, le besé en la mejilla y luego él me robó un beso.
- ¿Sabes que me encantas? - asentí y le robé un beso - ¿Por qué no nos hacemos unas fotos? Tú querías a alguien con quien hacerte miles de fotos besándoos, a mí me encanta hacerme fotos así que vamos allá.
Me levanté y fui a por la cámara, la pusimos apoyada en una estantería y le activamos el temporizador. Nos hicimos muchas fotos tumbados en el sofá, abrazados, besándonos y, por supuesto, con caras divertidas. A la media hora teníamos como 100 fotos.
- Pásame el ordenador, por favor - dijo señalando al portátil que había en la mesita del salón. Me di la vuelta si separarme de su regazo y, cuando me agaché para coger el portátil, Louis me dio en el culo.
- ¡Louis! - me giré.
- Dime cielo - dijo con cara de angelito.
- ¿Por qué me has dado?
- Es tu culpa, no puedes ponerte así de sexy y pensar que no haré nada. - me reí, me volví a agachar y le pasé el ordenador. Enchufó la cámara y pasó las fotos.
- Esta me encanta - dijo señalando una foto en la salíamos tumbados en el sofá, yo encima de él, él abrazándome por detrás y yo con la cara girada mientras nos besábamos.
- Es preciosa - dije.
- Me pondré esta de fondo en el móvil, señaló una en la que salíamos con caras divertidas.
- Me parece bien - reí al verla. Conectó su blackberry, se pasó todas al móvil y luego me pasó la de la cara graciosa. Se la puso de perfil del chat y de fondo así que yo hice lo mismo. Abrí Twitter un segundo y twitteé "Buenos días espero que estéis disfrutando tanto de este maravilloso día como yo xx". Entonces me llegó una mención, no me la esperaba y me dejó confusa, sorprendida y tremendamente feliz. "Ni siquiera el amor que le tengo a las zanahorias es capaz de superar el que siento por @Alejandra_Stylik xx" Tenía una imagen adjuntada, no me podía creer lo que estaba viendo. Louis había hecho oficial nuestra relación colgando nuestra foto besándonos en el sofá. Lo miré, sonreí y twitteé "Mi nuevo novio, es muy guapo ¿a que sí?" Adjunté una de las fotos con la cara divertida y, como era de esperar, Louisandra fue TT mundial en menos de cinco minutos. Me llegó otra mención de Louis "Me encanta esa pareja, esa a la que llaman Louisandra ¿a ti no? xx" A lo que respondí con "Creo que es mi pareja favorita, te quiero xx".
- ¿Cómo puedes ser tan mono? - me acerqué a él y nos volvimos a besar. Me acerqué a el lo máximo que pude. Era imposible estar más cerca, sentía todo su cuerpo y me encantaba. Puse mis labios cerca de los suyos pero no los llegué a besar, él se quedó quieto esperando a que le besara pero me apetecía jugar. Me acerqué lentamente y le rocé con los labios, me agarró por la cintura y acercó sus labios a los míos pero le mordí los labios.
- ¿A qué juegas? - preguntó con nerviosismo. Sonreí, me acerqué a su barbilla y le besé el cuello y lo recorrí hasta llegar a la oreja.
- Al parchís - susurré, Louis se rió, agarró mis manos y las echó para atrás para que no me resistiera cuando intentara besarme. Echó su cuerpo hacia el mío y consiguió besarme. Me besaba una y otra vez, sin parar.
- Te quiero - le dije entre un beso y otro.
- Y yo a ti - dijo mientras me daba el último beso sin dejar de sonreír. - ¡Ahí va, si no hemos desayunado nada! -miró su reloj - Y son las 12h. ¡Qué te apetece desayunar?
- Pues no sé... ¿Tortitas? ¿A ti qué te apetece?
- Tú, digoooooo, sí, tortitas.
Me reí, le cogí de la mano y le llevé a la cocina.
- Venga cheff, cocina mientras yo te admiro.
- ¿No piensas ayudarme? - preguntó divertido.
- No sé cocinar - reí.
- Yo tampoco, pero lo intentaré por ti siempre que no me molestes - dijo apartándome.
-¡Eh! - protesté. Me cogió en brazos, me sentó en la encimera y empezó a preparar la masa.
- ¡Mierda! - se manchó la camiseta mientras batía la masa así que se la quitó y la sacudió de arriba a abajo como si fuera un látigo.
- Uuh - exclamé - que sexy eres, Tomlinson. - dije mientras reía. Al decirle eso, puso una cara fea, cogí un poco de harina que iba a usar para la masa y se la tiré a la cara - ahora mucho mejor.
Louis se rió, cogió un puñado y me lo echó por la cara y los pelos.
- Si, definitivamente el blanco es tu color - dijo riéndose. Me reí, cogí más harina, al verlo salió corriendo, me bajé de la encimera, le perseguí y se la tiré por el cuerpo.
- Te vas a enterar - vino corriendo hacia mí y empezó a hacerme cosquillas.
- Louis para por favor - no podía parar de reírme, me iba a hacer pis encima.
- Si quieres que pare di: Lo siento Louis, rey de las zanahorias, no volveré a echarte harina, te quiero.
- Lo siento Louis, rey de las zanahorias, no volveré a echarte harina, te quiero - repetí entre risas. Él me soltó y me dejé caer en el suelo, estaba exhausta de tanto reírme.
- Qué mona eres - me tendió su mano para ayudarme a levantarme y me reí al ver su cara llena de harina. Nos pusimos en marcha con las tortitas, al final le ayudé porque iban a dar las 13h y todavía no habíamos acabado. El desayuno transcurrió entre risas y besos. Le quería, le quería de verdad, me hacía estúpidamente feliz y cuando estaba con él no importaba nada más. Solo quería estar con él. Llamaron a la puerta, debían ser los chicos. Entraron llenos de bolsas de la compra quejándose de lo cansados que estaban.
- ¿Qué coño ha pasado aquí? - gritó Liam al ver el suelo de la cocina lleno de harina.
- El tonto este - dije señalando a Louis con la cabeza - que no sabe hacer una tortitas.
- ¡Pero si empezaste tú a tirarme harina así porque sí!
- Me da igual quien haya sido - dijo Niall - ahora mismo lo recogéis para que Harry nos haga el almuerzo.
- Yo lo recojo, tú vete a ducharte - asentí y obedecí. Al salir de la ducha no supe qué pijama ponerme ya que el único decente que traía estaba lleno de harina y masa de tortitas así que cogí unos shorts cualesquiera y una camiseta de One Direction que me estaba demasiado ajustada. En ese momento entró Louis y me besó.
- Te quiero.
- Y yo pero tienes que ducharte que estás lleno de harina y apestas a hombre - dije apartándome de él.
- Y tú tienes que comprarte camisetas de tu talla si no quieres que me ponga tonto - me susurró y me estremecí. Vi como se metía en el baño y salí al jardín a hablar con mi madre, necesitaba decirle que ya era feliz. Me tumbé en la hamaca y le di un toque para que me llamara, lo que no tardó mucho en hacer.
--------------- LLAMADA TELEFÓNICA -----------------
- ¿Si? - siempre decía eso cuando descolgaba el móvil aunque supiera quién era.
- Hola, Alejandra ¿qué tal va todo?
- Muy bien, perfectas - sonreí mirando hacia la ventana del cuarto de Louis.
- ¿Has superado ya tu ruptura con Harry?
- Y tanto - carraspeé - Estoy con Louis.
- ¡No me digas! - gritó de alegría - ¡Qué bien cariño! Ese es el que me gusta para ti, el divertido..
- Me alegro de que te guste.
- Tendrás que presentármelo algún día ¿no?
- Si no sabes inglés, no entenderías una sola palabra de lo que dijera - reí.
- Pero tus hermanos sí, además me gustaría conocerlo y punto.
- Vale, iremos a finales de agosto seguramente.
- Y bueno, ¿cuándo fue?
- Ayer - sonreí como una tonta.
- Qué monos - dio un gritito de emoción - ¿cuántos años tiene?
- La misma que Sergio, nos llevamos 5 años.
- Eso ya me gusta menos - rió nerviosa - como se pase contigo le pego.
- Bueno, cuelgo que te va a salir caro, te quiero.
- Te quiero, hija.
--------------------- FIN DE LA LLAMADA ------------------
Ya está, ya se lo había dicho a mi madre, pronto lo sabría toda mi familia. Me gustaba que mi madre aceptara mi relación con Louis, sentía más apoyo.
[Narra Louis]
Tan pronto como salí de la ducha y me puse las calzonas y una camiseta cualquiera llamé a mi madre, quería que supiera lo mío con Alejandra por mí y no por las directioners.
------------------- LLAMADA TELEFÓNICA ------------------------
- ¡Hola mamá! - dije con emoción, hacía muchísimo que no hablaba con ella.
- ¡Hola Boo!
- Te llamaba para decirte que he empezado a salir con una chica.
- Lo sé, vi la foto en Twitter.
- ¿Qué te parece? - la opinión de mi madre era muy importante para mí.
- Hacéis una pareja muy linda y sabe poner caras graciosas por lo que parece que es exactamente igual que tú así que es perfecta.
- Me alegro de que te guste - sonreí y vi a Alejandra en el jardín.
- ¿Cuántos años tiene?
- 16
- Un poco joven ¿no?
- Bah, no importa, en el fondo soy un enano - mi madre se rió.
- ¿Y piensas que vais a durar mucho?
-Tenemos que durar mucho porque sin ella no soy nada, es mi mundo.
- Me la presentarás algún día ¿no?
- Supongo, cuelgo que me va a salir caro, te quiero mamá.
- Te quiero Boo.
------------------ FIN DE LA LLAMADA ------------------
Sonreí, se lo había dicho a mi madre y aceptaba mi relación. Mi móvil sonó, tenía una mención en Twitter "Cómo es el Twitter de tu nueva novia, Boo xx?" Sonreí, mi madre era de lo que no hay "@Alejandra_Stylik xx" Y en seguida tuve otra mención "@Alejandra_Stylik me alegro de que seas la novia de @Louis_Tomlinson, cuida mucho a mi Boo xx." Respondí por último con "Deja lo del Boo que me da vergüenza xx". Bajé al salón con los demás, Alejandra seguía en el jardín hablando por el móvil.
[Narra Alejandra]
Terminé de hablar con mi madre y entré al salón.
- Pues no lo entiendo ¿qué quieres que te diga? - dijo Louis molesto.
- Que si eres tonto no es mi problema - replicó Niall. Todos observaban y reían, Niall estaba intentando enseñarle a tocar la guitarra, pero Louis era un negado.
- Lo mío es la pandereta - dijo Louis.
- Ya, y el triángulo - dijo Harry, todos nos reímos. Me senté al lado de Louis y me besó.
- ¿Con quién hablabas?
- Con mi madre, le he dicho lo nuestro - sonreí mientras que me sentaba encima y apoyaba mi cabeza en su pecho.- Dice que le encantas pero que como te pases conmigo te pega.- Louis se rió.
- Yo que tú no me reiría, una madre enfadada da miedo - dijo Harry y volvimos a reírnos.
- Yo he hablado con la mía también - sonrió, levanté mi cabeza para mirarle a los ojos.- dice que le encantas, que eres perfecta y que quiere conocerte pronto.
- ¡¿Qué?! ¿Qué le has dicho?
- Que vale, que te conocerá.
- Qué vergüenza.
- No seas tonta - dijo Harry - Jay es un amor de madre.
- Oh, Harreh - dijo Louis con voz de tía - tu madre también es un amor. - nos reímos - ¿qué hora es?
- Las 19:30h - dijo María.
- ¿Tan tarde? Mierda
- ¿Qué pasa?
- Tenemos que vestirnos, rápido - me cogió la mano y subimos corriendo las escaleras, le pregunté que qué pasaba pero no respondía decía que era una sorpresa. Me fui a vestirme a la habitación de invitados ya que tenía allí toda mi ropa. Opté por una falda azul marina ajustada que llegaba por la mitad de los muslos, era de estas altas que se llevaban por encima de la cintura. Me puse una camisa blanca de rayas del mismo color de la falda, dejaba un hombro al aire y caía un poco ancha así que me la metí por dentro de la falda para que quedara mejor. Y, por supuesto, me puse mis taconazos azules marino con plataforma y tacón de aguja muy alto. Me alisé un poco el pelo, me hice un tupé muy mono y me puse rímel. Cuando bajé al salón Louis me estaba esperando hablando con el resto de los chicos, todos me miraron.
[Narra Louis]
Estaba preciosa, siempre estaba preciosa pero cuando se arreglaba era una diosa. Esa falda ajustada le hacía un culo que daban ganas de cogérselo y no soltarlo nunca, la camiseta de rayas le sentaba genial, le hacía la piel más morena de lo que ya la tenía, el pelo liso hacía que aparentara más edad, los tacones enormes que se había puesto le hacían más culo y además hacían que midiera lo mismo que yo, el rímel resaltaba sus ojos que, por la noche y los días nublados se ponían verdes al igual que los míos. Yo iba en vaqueros con una camiseta azul marina de rayas blancas, al contrario que ella, con una chaqueta y con el pelo alborotado, como a ella le gustaba.
- Guau - dijeron los chicos al verla.
- Hace calor aquí - dijo Ari.
- Calla, es mía - todos se rieron. - ¿Estás lista?
- Sí - cogió un bolsito azul marino y metió el móvil y el monedero, abrazó a todos y nos fuimos. - ¿A dónde me llevas?
- Es una sorpresa - sonreí y le cogí de la mano. El centro de Londres estaba muy lleno, normal era sábado y nada más que eran las 20h.
- ¿Queda mucho?
- No, está aquí mismo - frené en seco delante de un pub con muy buena pinta, se llamaba "The Lamb & The Flag" - es el pub más antiguo de Londres.
Entramos pero un hombre fuerte y calvo nos detuvo.
- ¿Qué edad tiene la señorita?
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