Noté varios besos por el cuello seguido de numerosas caricias y abrí un poco los ojos.
- Alejandra - dijo Louis dulcemente - vamos, despierta.
- Cinco minutos más - le di la espalda y oí como suspiraba.
- Vamos enana - dijo acercándose a mí - tenemos que salir de aquí en media hora.
- No - dije como si fuera una niña chica - solo cinco minutos más...
- Como no te levantes ahora mismo te tiro un cubo de agua fría.
- No te atreverás - le volví a dar la espalda, oí como se alejaba y volvía de nuevo.
- Tú lo has querido - no me dio tiempo a girarme para evitarlo, sentí como un cubo de agua helada caía sobre mí y lo miré, él sonreía con la sonrisa esa de listillo que tan loca me volvía.
- ¡Louis! - grité - ¿Cómo has podido? - él se reía de mi reacción. - Encima has mojado toda la cama...
- Ha sido por tu culpa - dijo sin parar de reírse, le miré, me miré, le volví a mirar y me acerqué a él para darle un abrazo - No, no, no no te acerques a mí.
- Vamos, abraza a tu novia - dije haciendo gestos de que se acercara pero salió corriendo escaleras abajo así que me duché y me vestí. Como no sabíamos a dónde íbamos, opté por los vaqueros pitillos, las converse azules y la camiseta de superman, me dejé el pelo suelto y mojado porque así se me marcarían más las ondas, me puse un poco de rímel y me puse una diadema roja. Bajé las escaleras y allí estaban todos esperándome como siempre.
- Hombre, la madrugadora - dijo Harry irónicamente. Lo miré, sonreí burlona y me fui a la cocina a comer algo, Louis vino por atrás para abrazarme.
- ¿Ahora si me abrazas? - me aparté.
- Antes estabas mojada - dijo sin aguantar la risa.
- ¿Y qué? Yo te abrazaría aunque estuvieras lleno de mierda - intenté aguantar la risa pero no pude, no podía intentar estar seria a su lado. Me giré, nos sonreímos y nos besamos, nos separamos, sonreímos y nos volvimos a besar, así hasta que escuchamos que los demás nos llamaban. Cogí una triste magdalena de chocolate y salimos de allí.
- ¿Cómo nos repartimos? - preguntó Harry.
- Niall, María, Carla y yo en mi coche - dijo Liam, se había sacado el carné de conducir a principios del año y era muy prudente así que estaban seguros.
- ¿Seis en mi coche? - preguntó Harry.
- No, en mi coche - dijo Louis - que tú nos matas.
Nos reímos y nos metimos en el coche de Louis, él conducía, yo iba de copiloto y Harry, Ana, Zayn y Ari iban atrás. Zayn llevaba a Ari encima para que cupiéramos bien. Íbamos escuchando The Hits Radio así que la música era buena, seguíamos al coche de Liam y los chicos seguían sin decirnos a dónde nos llevaban.
- Tengo hambre, Lou - me quejé - ¿cuánto queda?
- Media hora - sonrió - coge mi mochila, ábrela y saca dos magdalenas de chocolate que he cogido para ti.
- ¿En serio? - pregunté muy feliz, los chicos se rieron de mi reacción.
- Es que vi que solo te dio tiempo a coger una entonces pensé que tarde o temprano te quejarías - rió - ya veo que no me equivocaba.
Le di un beso en la mejilla y le cogí de la mano que llevaba en la palanca de cambio, yo mordía la magdalena y luego se la acercaba para que le diera un bocado, así nos la comimos entre los dos. El viaje se hizo muy corto, todos íbamos disfrutando a nuestro modo. Ari y Zayn se durmieron, Ana y Harry hablaban de cosas que no entendía y Louis y yo cantábamos, comíamos y bromeábamos. Por fin llegamos, nos habían llevado a un bosque muy frondoso, muy verde, seguro que había algún que otro animal por ahí. Andamos unos minutos hasta que llegamos a un pequeño claro donde había sitios de sol y sombra, dejamos las mochilas y pusimos un mantel de picnic.
- ¿Esta es vuestra sorpresa? - pregunté.
- Si, queríamos disfrutar de vosotras un día sin televisión ni distracciones, solo nosotros - dijo Niall.
- Yo quiero saber por qué hemos ido seis en el coche de Louis pudiendo ir cinco y cinco - dijo Harry.
- Hoy es 25 - dijo Liam mirando a Carla, asentimos todos - Hoy Niall y María hacen un mes juntos, al igual que Carla y yo.
- Ooh - dijimos todos. Parecía mentira que ya lleváramos un mes y dos días al lado de estos chicos, parecía mentira que Niall, María, Liam y Carla llevaran un mes siendo los más felices del mundo. - felicidades.
- Pero ¿por qué no lo habéis dicho? - dijo Ari - podríamos habernos venido nosotros y dejaros a vosotros solos.
- ¿Qué mejor forma que celebrarlo que estando todos juntos? - dijo Carla.
- Si, muy bonito pero cuando yo haga un mes con Alejandra os voy a echar a todos de la casa - dijo Louis seriamente, todos nos reímos. - Bueno, los cuatro estos se quedan aquí vigilando las cosas mientras que Ana y Harry buscan leña por un lado, Zayn y Ari por otro y Alejandra y yo por otro distinto. - hizo una pausa, asentimos - Una, dos y ¡tres!
Me cogió de la mano y salimos corriendo entre risas hasta alejarnos bastante del claro. Nos adentramos un poco en el bosque para poder encontrar los mejores troncos para hacer el fuego para poder cocinar la carne.
- Mira éste - dijo Louis intentando levantar un tronco enorme.
- Si, sin duda es muy bueno para hacer fuego.
- Bah - dijo Louis al ver que no podía levantarlo - no creo que sea tan bueno.
- Yo creo que eres un flacucho - le di un toque en la nariz.
- ¿Un flacucho haría esto? - me cogió como una princesa y me dio muchas vueltas.
- ¡Louis! - grité para que parara.
- ¡Alejandra! - me imitó y me dejó en el suelo entre risas.
Seguimos buscando troncos o palos que pudieran servir. Louis no dejaba de hacer el tonto así que no podía parar de reír, me hacía muy feliz. No queríamos volver a donde estaban las mochilas, quería quedarme con él, queríamos quedarnos juntos el máximo tiempo posible. Pero los troncos pesaban mucho así que regresamos.
- ¿Os habíais perdido? - preguntó María.
- Estarían haciendo otras cosas - dijo Harry, supimos perfectamente a lo que se refería, era un guarro.
- ¿En un bosque? - puse cara de asco - Ni de coña
- Louis lo haría contigo en cualquier lado - dijo Zayn, miré a Louis y asintió avergonzado, me acerqué y le besé, ya llevábamos cinco minutos sin hacerlo. Ayudé a las chicas a preparar el mantel y las cosas para comer mientras que los chicos preparaban la carne. Ninguno de ellos había hecho esto antes y se notaba mucho.
- ¿Qué haces? - dijo Harry histérico - ¡Así no se hace!
- Ah, ¿tu sabes cómo se hace? - preguntó Louis - Si eres tan listo hazlo - se quitó de en medio y miró como Harry lo intentaba sin éxito - ¿Ves? ¡No sabes, si es que eres tonto!
- ¿Y si usamos un mechero? - preguntó Niall.
- ¿Eres subnormal? - preguntó Liam, obviamente no lo decía en serio - Frotad los troncos, coño.
- ¡Eso es con las piedras cacho imbécil! - gritó Zayn desesperado.
- Pues lo hacemos con piedras, no hay ningún problema.
- Sois unos imbéciles - dijo Harry suspirando.
- ¡Eh! - dijo Louis - que tu tampoco has conseguido encenderlo.
- Cállate - le dio un pequeño golpe en la cabeza.
Las chicas y yo no podíamos parar de reír, eran como unos enanos. Al rato, Niall consiguió encender el fuego e hicieron la carne. Liam y Niall me llamaron así que me acerqué a ellos.
- ¿Qué pasa? - ellos me hicieron señas para que bajara el tono de voz - ¿qué pasa? - repetí más bajo.
- Verás, tenemos un problema - comenzó Liam.
- Escucho.
- Estamos encantados de celebrar nuestro mes con vosotros pero - carraspeó - también nos gustaría pasar tiempo con ellas a solas.
- Sin problema, después intentaré convencer a todos para irnos de la casa y la tendréis libre.
- Gracias - dijo Niall - pero hay otro problema ¿quién se queda?
- Eso ya no sé como solucionarlo - pensé un rato - creo que lo más justo es que se quede Niall que es el que pidió salir primero.
- Cierto - dijo Liam - ¿qué podría hacer yo con Carla?
- Pasea con ella, llévala a cenar o prepárale una cena - sonreí.
- Yo con María lo tengo todo muy claro - sonrió.
- Muchas gracias, Alejandra - me abrazaron - te debemos una - me dieron un beso en la mejilla.
[Narra Louis]
Oía que Harry me hablaba pero no lo escuchaba, estaba prestando atención a lo que hacía Alejandra con Liam y Niall.
-¡Eh! - gritó Harry - ¿Sacas la carne o te pego con un tronco en la cara?
Saqué la carne y la puse en un plato sin quitarles la mirada de encima. Seguían abrazándola y dándole besos, sabía que los chicos no iban a hacerle nada malo ni intentaban quitármela pero no podía evitar sentir celos cuando lo más bonito de mi vida se abrazaba con otros y no conmigo.
- ¡Alejandra! - grité - ¡Ya está la carne!
Bien, ya se habían separado. Ella venía con una gran sonrisa en la cara, me volvía loco.
- Celoso - canturreó en mi oído.
- Protector es la palabra - sonrió.
La abracé con fuerza, ella posó sus brazos sobre mis hombros, acerqué mi cara a la suya y le di un beso corto para dejarla con ganas de más. Sonreímos, se acercó más a mí pero no llegó a besarme, noté una palmada en el culo y sonreí al pensar que fue ella pero ella miraba hacia otro lado, me giré y vi a Harry sentado con su plato de carne y mirándonos.
- Alejandra, que no se te olvide que ese culazo que tiene Louis es mío.
- Mentira, es mío ¿verdad, Boo? - me miró con cara de niña chica.
- Tío, es solo suyo - sonreí.
- Te comparto a ti pero a tu culo no, me niego en rotundo.
- El de Ana es todo tuyo así que el de Lou para mí.
- Lo discutiremos más adelante - dijo Harry con aires de dignidad.
La carne estaba malísima, era incomible. Cuando oscureció, nos fuimos de allí ya que no llevábamos linternas ni nada que diera luz. En el camino de vuelta, Alejandra nos contó lo de Liam y Niall así que decidimos ir a cenar fuera cuando dejáramos las cosas en la casa. En cuanto al problema de Liam, Harry y yo pensamos que quizás le vendría bien nuestro piso. Nada más que llegamos le dimos las llaves y nos fuimos con Zayn, Ari, Ana y Alejandra a cenar al McDonald's.
[Narra Niall]
Liam y Carla se habían arreglado y se habían marchado así que aproveché que María se estaba duchando para preparar un cena aceptable y poner un poco de ambiente. Encendí unas cuentas velas aromáticas y preparé la mesa. A la hora de cocinar no me rompí mucho el coco, preparé espaguetis a la boloñesa, sus favoritos y de postre unas natillas con galletas deliciosas.
- ¿Qué es todo esto? - preguntó desde la escalera.
- Los chicos nos han hecho un favor y nos han dejado la casa sola para celebrar que llevamos un mes juntos.
- Oh Niall - se acercó - es magnífico y huele genial.
- Todo es para ti, cielo - nos besamos dulce y cortamente. - siéntate - la acompañé hasta la mesa del comedor, le aparté la silla como un caballero y le acerqué a la mesa cuando se sentó.
- Gracias - sonrió y fui a por la comida.- Espero que sepan tan bien como huelen.
La cena fue entretenida, nos reíamos mucho y, a decir verdad, los espaguetis estaban malísimos pero ellas se esforzaba en hacerme creer que eran altamente comibles. Era perfecta, en un mes me había hecho el hombre más feliz del mundo.
- Tengo una pequeña sorpresa - dije cuando terminamos el postre y nos acurrucamos en e sofá.
- Yo también - sonrió al ver mi cara de sorpresa, no me esperaba que fuera a regalarme algo, no había tenido tiempo de comprarme nada.
- Yo primero por favor - me levanté, cogí el regalo y se lo di.
- Dios, Niall esto es precioso - tenía una carita de niña pequeña increíble. Era un colgante con forma de corazón que se abría y tenía nuestra primera foto como pareja. - Me encanta en serio, no te puedo querer más. - se lo puse, le quedaba de maravilla - Ahora el mío - se levantó y me dio una pequeña caja, la abrí sin dudarlo.
- María, no tenías por qué regalarme nada y menos esto - no tenía palabras para describir el regalo, era genial.
- Niall pero si es un mierdecilla que te compré al pasar por un kiosco.
- Me da igual, me encanta - era un llavero con forma de trébol de cuatro hojas que tenía grabado "Miall 25" en el reverso. Después del momento regalo, nos acurrucamos de nuevo y seguimos disfrutando de nuestra compañía, no nos hacía falta nada más.
[Narra Liam]
Carla y yo salimos rápidamente de la casa, eran las 21:30 y quería aprovechar la noche al máximo. Carla iba guapísima, llevaba un vertido blanco de mangas cortas muy veraniego con unos tacones altísimos rosas que rompían el conjunto haciéndolo más juvenil.
- ¿A dónde vamos? - preguntó después de andar durante quince minutos.
- A cenar - no quise adelantarle más cosas, quería que todo fuera inesperado. Finalmente, entramos en un restaurante con muy buena pinta, la cena se hizo amena y entretenida, pagué y nos fuimos al piso de Harry y Louis.
- ¿De quién es esta casa?
- De los Larry Stylinson - entramos cogidos de la mano. Era un pequeño ático encantador decorado como Louis quiso, tenía el estilo de los dos mezclados pero fue Louis el que eligió los muebles y la distribución. Nos acomodamos en el salón, una cosa llevó a la otra y la acabé haciendo mía.
[Narra Alejandra]
Estábamos cenando tranquilamente entre risas y tonterías de los chicos entonces Zayn recibió una llamada que le cambió totalmente la expresión de la cara, se levantó, salió del establecimiento y volvió a los quince minutos muy pálido.
- ¿Qué pasa? - preguntó Ari acariciándole la nuca.
- Era uno de los mánagers - dijo serio.
- ¿Qué te ha dicho? - preguntó Harry asustado.
- Que mañana tenemos que coger un avión a París para hacer unas entrevistas durante 3 o 4 días - miraba a la mesa como embobado.
- ¡No puede ser! - dijo Ana.
- Es verano - dije mirando a Louis preocupada - ¿no podéis estar tranquilos?
- Sólo tenemos verdaderas vacaciones en Navidad - respondió con cara triste.
- Bueno, tranquilas - dijo Harry - nos vamos mañana, hacemos las entrevistas y volvemos en tres días, cuatro como mucho
- ¿Tranquilas? - dijo Ari - ¿cómo quieres que estemos tranquilas?
- Eso joder - me puse nerviosa - vamos a estar tres o cuatro días aquí en Londres sin vosotros.
- Hay que decírselo a Niall y a Liam - dijo Zayn.
- No tío - Louis le paró - están celebrando un mesiversario, no les jodas la noche. Se lo diremos mañana y que se despidan de las chicas y tal.
Seguimos cenando mucho más serios ¿qué iba a ser de nosotras sin ellos? ¿qué iba a ser de mí sin Louis? Volvimos a la casa sin mediar palabra, Niall y María dormían abrazados en el sofá, subimos a las habitaciones y nos acostamos. Oí como Louis me susurraba "buenas noches princesa" pero no estaba de humor, le respondí con un soso "buenas noches". No podía parar de pensar en lo de los chicos, ¿de verdad íbamos a estar cuatro días sin ellos? ¿y si Louis se enamoraba de otra fan y me dejaba? Me dormí con ese amargo pensamiento en la cabeza.
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