lunes, 5 de marzo de 2012

Capítulo 37.

- 17 - respondí, sabía que los cumplía en octubre pero mentí.
- Son las 20:15h y ella es menor así que no puede entrar.
- Mierda - me quedé mirándola y pensando qué hacer. Por primera vez la edad era un impedimento, Alejandra y yo no podríamos salir por las noches hasta que ella tuviera 18 años y eso era un gran problema. - ¿No puede hacer una excepción? Yo tengo 20, soy mayor de edad.
- ¿Y sales con una menor? ¿Sabes que eso es delito? - el hombre me estaba tocando los cojones así que recurrí a la fama.
- Soy Louis Tomlinson, cantante de One Direction - dije serio, al hombre se le cambió la expresión en la cara.
- Perdone señor - se quitó de en medio.
- No, lo siento. Ya no vamos a cenar aquí - Alejandra me miró extrañada, le sonreí y volvimos a andar en busca de un restaurante, allí si podría entrar sin problemas.
- ¿Por qué no has querido entrar? - preguntó.
- No me gusta que me traten diferente por ser famoso.
- Siento que no podamos entrar en pubs - bajó la mirada.
- Eh - la cogí de la barbilla para que levantara la cabeza - tú no tienes la culpa de que no dejen entrar a menores, además tengo un sitio mucho mejor.
[Narra Alejandra] 
Me sentaba mal que Louis no pudiera ir a los sitios que le gustaban por mi culpa, fue la primera vez que me sentí mal con él, bueno, me sentí mal por él. Maldita diferencia de edad.
- Ya hemos llegado - dijo Louis. Era un restaurante muy moderno, no entendí el significado del nombre pero no importaba. Entramos y seguimos a un camarero que nos llevó a nuestra mesa, estaba al lado de la ventana y veíamos cómo pasaba la gente.
- ¿Qué van a tomar?
- Dos cervezas - dijo Louis.
- ¿Su acompañante es menor?
- No - mintió, había aprendido la lección.
- Bien, enseguida se lo traigo.
Nada más que se fue volvió con dos cervezas en unos vasos enormes, Louis pidió por los dos porque yo no entendía ni una palabra de la carta. Se quedó mirándome.
- ¿Por qué me miras tanto?
- ¿No puedo mirar a mi novia?
- Si, pero me intimidas mucho - nos reímos.
- ¿Sabes? - bebió - La única cosa que cambiaría de ti sería tu apellido - me guiñó un ojo.
- ¿Sabes? Me encantaría que lo hicieras.
El camarero llegó con dos platos con un montón de comida y un pequeño plato con un brownie. Compartimos toda la comida, estaba deliciosa. No era nada comparada a la comida española pero estaba muy buena. Nos comimos el brownie a medias, no encantaban los brownies, ésa era otra de las muchas cosas que teníamos en común. Como siempre, Louis no me dejó pagar y salimos del restaurante.
- ¿Te apetece dar un paseo? - dijo cogiéndome de la mano - es que quiero que todo el mundo vea que eres mía.
- ¿Y tus fans?
- Si hay alguna por aquí a estas horas, que lo dudo, y es una verdadera directioner lo aceptará, además hoy lo hemos hecho oficial en Twitter.
- No se hable más, a pasear - Paseamos por el centro y cuando me quise dar cuenta estábamos en Hide Park. Era el parque más bonito que había visto en mi vida y de noche era mucho mejor eran las 22:30h así que no había mucha gente. Nos sentamos en un banco a descansar, cada vez que había silencio se podía escuchar a las ardillas moverse de un lado a otro. Louis puso mi mano en su pecho, notaba su corazón latiendo muy deprisa.
- ¿Siente eso? - asentí.
- Pues late por ti, solo por ti - sonreí - eres la única persona que necesito para ser feliz.
- Louis eso es tan bonito - sonreímos y nos besamos, cómo me gustaban sus besos... ninguno era igual que el anterior, siempre eran especiales y distintos en algún sentido, siempre que lo besaba me sentía como si fuera el primero de una lista infinita. - Prométeme que nunca me dirás adiós.
- ¿Qué? - preguntó confuso.
- Llegará el momento en el que te tengas que ir de tour con los chicos, estarás cada día en una ciudad o en un país diferente - bajé la mirada, solo de hacerme a la idea me entristecía - Llegará el momento en el que me tengas que decir adiós para poder hacer felices a millones de chicas.
- No quiero hacer felices a millones de chicas sabiendo que tú estarás tristes y miles de kilómetros de mí - me abrazó - no quiero decirte adiós, me niego.
- ¿Qué harás cuando llegue ese momento?
- Prefiero vivir ajeno a ese pensamiento y disfrutar todo lo que pueda contigo - sonreímos y nos volvimos a besar, me entró un escalofrío - Toma mi chaqueta - la cogí, parecía una mini-Louis con mi camiseta de rayas, su chaqueta y la falda. Seguimos hablando y dándonos mimos y nos levantamos para volver a la casa. Cuando llegamos eran las 12pm y todos estaban dormidos, me cogió en brazos para subir y que mis tacones no hicieran ruido, qué fuerte estaba. Me dejó entrar primero en el baño para cambiarme, me lavé la cara, los dientes y me hice la cola de dormir, luego entró él y salió con sus calzonas y sin camiseta. Nos tumbamos y apagó la luz pero estuvimos hablando mucho rato pero finalmente dijo "Buenas noches, pequeña" a lo que respondí con "Buenas noches Superman". Se puso boca arriba y, como siempre, apoyé mi cabeza y mi mano sobre su pecho mientras que él tenía un brazo bajo su cabeza y otro el mi cintura. Era muy feliz con Louis pero sin duda lo del pub me había marcado ¿y si Louis se hartaba de la diferencia de edad y me dejaba? Solo de pensar eso se me partía el corazón. ¿Habéis sentido alguna vez ese cosquilleo en el estómago? Es horrible, es una sensación de angustia horrible, pero en el fondo te gusta, porque sabes de que es, sabes que esa sensación te la provoca esa persona. Esa persona a la que tanto quieres.
Me despertó un suave roce en los labios, abrí los ojos y lo vi, allí estaba Louis mirando cómo dormía.
- Siento haberte despertado pero tenemos que hacer una entrevista y no quería irme sin besarte.
- No pasa nada, me gusta que me despierten con un beso y más si me lo das tú - sonreí. Se fue al baño a ducharse, salió muy guapo. Con una blusa, unos tirantes y unos pitillos. Se acercó y me besó, con Louis no existían los picos, todo era mezclar saliva y jugar con la lengua y eso me encantaba. - Mucha suerte cielo, te quiero.
- Gracias - me besó de nuevo - te quiero.
Salió de la habitación y, cuando oí que se cerraba la puerta principal, me levanté. Bajé las escaleras y me hice un colacao y una tostada con mantequilla. Me senté en el comedor a esperar a que las chicas bajaran.
- Tengo una idea - dije cuando estaban todas sentadas desayunando - ¿por qué no hacemos hoy el Día de España? En plan que les cocinamos comida típica española y le enseñamos algunas costumbres.
- ¿Por qué?
- ¿Por qué no? - respondí - Seguro que les encanta.
- Yo me apunto - dijo Ari - ¿qué preparamos de comer?
- Creo que lo mejor sería una paella y un poquito de gazpacho ¿no? - dijo María.
- Perfecto - dije - Carla, María y Ana iros a comprar los ingredientes antes de que empiece la entrevista de los chicos.
- ¿Por qué nosotras?
- Porque vosotras sabéis los ingredientes que hay que usar para todo.
- Está bien - cogieron dinero y se fueron. Volvieron justo a tiempo para la entrevista de los chicos, encendimos la tele y se escuchó la sintonía de inicio del programa.
[Narra Louis]
El programa iba marchando bastante bien, nos habían hecho preguntas sobre el disco que íbamos a lanzar a final del verano pero, la presentadora quiso sacar el tema personal, le preguntó de uno en uno hasta que me tocó a mí.
- Ahora vamos contigo, Louis - se giró hacia mí y me miró seria.
- Miedo me da... - todo el público se rió.
- En una entrevista muy reciente dijiste que estabas soltero, pero ayer mismo hiciste la siguiente declaración en Twitter - pusieron la imagen del tweet en la gran pantalla que estaba detrás de nosotros - ¿qué pasa?
- Eso digo yo, ¿qué pasa? - de nuevo, más carcajadas.
- ¿Estás soltero o no?
- Obviamente, no - sonreí.
- ¿Entonces por qué dijiste que si lo estabas en la otra entrevista?
- Simple, en ese momento lo estaba - carraspeé - Empecé a salir con ella horas después de la entrevista.
- ¿La quieres?
- Más que eso.- menos mal que no me daba vergüenza nada porque si no...
- ¿Cuánto?
- El amor no se puede medir pero te aseguro que es mucho - todo el público silbó e hizo el típico "uuuuh".
- ¡Qué tierno! ¿Vais en serio?
- Sólo llevamos saliendo dos días y medio pero me gustaría pensar que si, que es para siempre.
- Chicos, ¿qué pensáis vosotros? ¿Creéis que por fin Louis sentará la cabeza? ¿Qué pensáis de la chica?
- Estoy convencido de que Louis nunca sentará la cabeza y menos con esta chica en cuestión - dijo Liam - Porque son idénticos, son unos inmaduros que se pasan todo el día haciendo bromas, si os digo la verdad, me da miedo verlos juntos por lo que nos puedan hacer - la gente se rió - Y bueno, ella es como mi hermana pequeña y la trato como tal, cuando pasó por una mala racha yo sufría por ella y ahora que es feliz estoy feliz por ella. Además, mi novia y ella son amigas desde hace mucho tiempo, es más fue ella quien me la presentó.
- Ajá, ¿Zayn?
- Pienso exactamente igual que Liam, es imposible que siente la cabeza con ella, son como unos enanos - suspiró - En cuanto a ella, es la mejor amiga de mi novia, también me la presentó. Además, nos llevamos muy muy muy bien, es un amor de niña.
- ¿Niall?
- Es IMPOSIBLE que sienten la cabeza juntos - todo el mundo se rió cuando recalcó el imposible - son la alegría de la casa, no vuelven locos con sus bromas y siempre están de cachondeo además, antes de novios fueron mejores amigos, así que su relación es más fuerte - cogió aire - Y bueno, ella también me presentó a mi novia así que le estoy eternamente agradecido, además le encanta la comida por lo que no puedo tener nada en su contra - se oyeron más carcajadas.
- ¿Harry?
- Estoy de acuerdo con todos en cuanto a lo de sentar la cabeza y, sobre Alejandra
- Así que se llama Alejandra - le interrumpió - española ¿no? - asentimos.
- Sobre Alejandra lo único que puedo decir es que la quiero mucho, que me alegra que mi mejor amigo y mi ex estén juntos.
- ¿Tu ex? - la presentadora volvió a interrumpirlo, Harry la había cagado - ¿Cómo es eso?
- Empezamos a salir pero le hice mucho daño y me dejó.
- ¿Pero os lleváis bien?
- Somos muy muy amigos, casi los mejores - sonrió.
- Louis, al parecer todos aceptan vuestra relación.
- Sí - sonreí - y eso es muy importante para mí, no soportaría que ellos no la quisieran conmigo, la verdad.
- Qué maravilla - hizo una pausa - Entonces, ella os presentó a vuestras novias por lo que le estáis muy agradecidos ¿no? - asentimos - Así que vuestras novias son muy amigas entre ellas, un sueño para cualquier grupo ¿no? - volvimos a asentir. - Por si alguien no sabe de quién estamos hablando aquí tiene unas fotos - miramos hacia la gran pantalla, allí estaba ella. Su preciosa cara en primer plano, su sonrisa brillante, su pelo castaño con destellitos pelirrojos, larguísimo y ondulado, sus ojos iguales que los míos... Me quedé embobado, reaccioné al escuchar las risas del público, habían cambiado de foto, habían puesto la que subió ella al Twitter. Sí, esa en la que salíamos con un caretazo horrible, sonreí enamorado y pusieron la foto que subí al Twitter, entonces todo el mundo dijo "ooh".
- Es muy guapa, se parece mucho a ti - dijo la presentadora.
- Vaya, gracias - sonreí.
- Tienes mucha suerte, cuídala.
- Eso haré.
El resto de la entrevista estuve más relajado ya que volvieron al tema del nuevo CD, "The Light", que lanzaríamos a finales de agosto.
[Narra Alejandra]
Estaba deseando que llegaran los chicos para abrazarlos, habían dicho unas cosas preciosas sobre mí, los quería mucho. Nos pusimos manos a la obra con el gazpacho porque habría que meterlo en el frigorífico para que estuviera rico, al acabar, empezamos con la paella.
- Ya estamos aquí - dijo Liam.
- Y hambrientos - dijo Niall imitando el tono de voz de Liam, fui corriendo a abrazarlos y a darles millones de besos.
- Estoy orgullosa de ti, has sido muy valiente al hablar de mí en el programa - le abracé.
- ¿Sabes qué es un verdadero orgullo? - negué con la cabeza - Ser tu novio.
- Eres todo un romántico - sonreí y nos besamos, llevábamos casi toda la mañana sin besarnos así que ya necesitaba sentir sus labios contra los míos, su lengua jugando con la mía, su aliento y el mío juntándose en uno solo, me separé y vi su sonrisa, esa que tanto me gustaba - siéntate a comer, anda.
Me hizo caso, se sentó en la mesa del comedor junto a los demás y les llevé el gazpacho. Nos lo comimos muy rápido, estaba muy bueno. Ana y Carla sacaron la paella, mientras que apartaban las raciones, Louis les explicaba a los chicos a qué sabía y qué sintió al probarla por primera vez. Yo no podía parar de reír, los chicos lo escuchaban atentamente como si fuera una experiencia nueva y súper misteriosa. La paella voló en cuestión de segundos gracias a Niall y a mí que repetimos varias veces, recibió muchos elogios. Por lo menos, los chicos se molestaron en mentirnos diciéndonos que estaba buena, eran unos cielines. El resto de la tarde la pasamos como todas, dormimos una siesta abrazados, jugamos a la PlayStation e hicimos muchas bromas. 
- ¿Qué os parece si vemos esta noche una peli? - dijo Zayn.
- ¡Qué buena idea, tío!
- ¿Qué peli?
- Una de miedo, por favor - me moría por ver una peli de miedo, Louis me miró recordando lo del parque de atracciones, sabía lo mal que lo pasaba y me advirtió con la mirada. Le sonreí y le di un beso en la mejilla. Todos aceptaron ver la peli de miedo pero me mandaron a alquilar una porque no tenían.
- ¿Por qué yo?
- Eres la que ha tenido la idea - dijo Harry con cara de niño bueno.- De paso compra palomitas y chuches.
- Pero yo no se dónde está el supermercado - dije intentando dar pena.
- Por eso voy a ir contigo - dijo Louis, cogió un papel, apuntó una pequeña lista de cosas que les decían los chicos, cogió dinero, me cogió de la mano y salimos juntos. Primero fuimos al videoclub, miramos muchas pelis de miedo pero al final nos decantamos por Paranormal Activity 3 que era la que más miedo me daba de toda la saga. Después fuimos a Tesco, el super donde solían comprar los chicos. Íbamos paseando por todos los pasillos del establecimiento y, cuando me despistaba, Louis añadía más cosas a la cesta, era como un niño chico. Cuando llegamos a la casa, estaban todos sentados esperándonos para cenar. Harry nos preparó unas hamburguesas muy buenas. Por fin llegó el momento de la peli, Louis se tumbó en el sofá con mejores vistas, los demás se sentaron en el resto de los sofás, yo traje la peli y saqué las cosas que habíamos comprado. Nos habíamos pasado, muchísimas chuches, cinco paquetes de patatas y otros cinco de palomitas. Puse la peli, repartí las cosas y me tumbé entre las piernas de Louis. Me encantaba cuando Louis me abrazaba fuerte y me susurraba que no pasaba nada cada vez que daba algún respingo, me tuve que girar varias veces y apoya mi cabeza en su pecho para taparme pero en seguida me tranquilizaban sus besos. Me encantaba cuando me daba las palomitas en la boca o yo las tiraba para cogerlas al vuelo pero él se me adelantaba, me encantaba notar cómo me apretaba la mano cada vez que sentía que tenía miedo. La peli acabó a las 12pm y decidimos subirnos a dormir ya que los chicos habían planeado otra sorpresa para el día siguiente, subimos las escaleras cogidos de la manos y les dimos las buenas noches a los chicos. Entramos en la habitación, fui al baño, me lavé los dientes, la cara y me hice la cola, luego entró Louis, cuando salió yo ya estaba metida en la cama. Apagó la luz, se tumbó y nos pusimos en la misma postura de siempre.
- Buenas noches bonita - me dio un beso en la cabeza.
- Buenas noches cielo - nos besamos por 13897134 vez en ese día, sus besos me sabían a poco, había estado deseando besarlo mucho tiempo y ahora que por fin estaba con él y podía hacerlo no iba a desperdiciar esa gran oportunidad. Pasó un gran rato pero yo no podía conciliar el sueño - Louis, ¿sigues despierto?
-Sí - me acarició el brazo - tienes miedo ¿no? - asentí - Lo sabía - se rió.
- A mi no me hace gracia - dije como si fuera una niña chica.
- A mi sí, ahora tendré la excusa perfecta para abrazarte toda la noche - me dio otro beso en la frente.
- Eso, tú abrázame que tengo miedo - me apretó más contra él, le abracé mucho más fuerte.
- Superman está aquí - sonreí, sonrió y nos besamos con mucho amor.

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