miércoles, 4 de abril de 2012

Capítulo 49.

Por fin era 22 de agosto, el sol parecía brillar más de lo normal y los pájaros parecían cantar mejor que nunca y ¿por qué? Hoy era nuestro día, Louis y yo llevábamos un mes juntos, el mejor de mi vida. Parecía que ocurrió ayer, el tiempo pasaba casi sin que me enterara. Pensaba que iba a ser más duro asimilar el cambio de Harry a Louis, que me iba a costar más, porque fue una puñalada grande. Ahora parecía que nada había cambiad pero la verdad es que habían cambiado muchas cosas, todo parecía ser igual pero a la vez todo era distinto. Tuve tiempo para reflexionar y, si os soy sincera, no me arrepentía de haber dejado a Harry. Creía que no tenía que haber pasado de ese modo pero tenía que pasar y pasó. En esos momentos era en los que me daba cuanta de quién iba a estar siempre ahí, en los que entendía con quién tenía que estar, con quién estaba mejor. Estaba donde quería estar y con quien quería estar, con quien me había demostrado que jamás me iba a fallar.
- Buenos días princesa - Louis entró sonriendo con una bandeja en la que llevaba el desayuno para los dos.
- Buenos días cariño - me incorporé.
- ¡Ah! Hola - rió - lo de buenos días princesa se lo decía a Cassidy.
- ¿Cassidy? - pregunté.
- Es mi planta - sonrió y dejó la bandeja en la cama.
- La que te fumas ¿no? porque aquí no hay ninguna planta.
- Estaba bromeando tonta - nos besamos - hoy es 22...
- Lo sé - sonreí - ¡ya llevamos un mes juntitos yujuuuuu! - hicimos un bailecito patético y nos volvimos a sentar.
- Ha sido difícil pero lo hemos conseguido - sonrió.
- ¿Difícil? Lo único difícil fue cuando os fuisteis a París cuatro días y me dejaste, el resto fue coser y cantar - sonreí. Desayunamos y después de una hora de juegos y tonterías bajamos con el resto. Yo no paraba de cantar y bailar patéticamente, estaba muy feliz.
- ¿Qué le pasa a esta? - preguntó Harry.
- Hoy es 22, Louis y ella llevan un mes saliendo - respondió Ari.
- ¿Ya? Joder, el tiempo pasa muy rápido - dijo un poco triste.
- Alejandra cariño, sabemos que estás muy contenta y tal pero siéntate y cállate un ratito - dijo Liam cogiéndome del brazo y llevándome al sofá.
- ¡Superman está aquí! - gritó Louis desde las escaleras, vino corriendo hacia mí y se sentó a mi lado besándome sin parar.
- El otro no por favor - suplicó Zayn.
- ¿En serio vamos a tener que aguantarlos gritando y bailando todo el día? - preguntó Harry.
- Déjalos, se quieren y están contentos - dijo María - son muy monos.
Louis y yo subimos a nuestra habitación y pusimos música al igual que cuando empezó lo nuestro. Decidimos ir a dar un paseo porque hoy el día estaba precioso. Me puse mis vaqueros pitillos con una camiseta de los Rolling Stones y unos tacones rojos a juego con la lengua. Louis se puso unos piratas vaqueros y su camiseta de Leeds Festival. Les dijimos a los chicos  que íbamos a pasear y salimos de la casa. No había mucha gente por la calle así que podíamos andar a un ritmo cómodo, las fans se acercaban y nos felicitaban por nuestro mes juntos ¿que por qué lo sabían? por la foto que colgó Louis hace exactamente un mes diciendo que yo era su novia, eran encantadoras. Llegamos a Westminster y decidimos montarnos en el London Eye, era un sitio tranquilo donde se podía descansar y también hacer el tonto sin problemas. Nos hicimos dos fotos: en una sonreíamos y en la otra poníamos caras feas. Louis cogió su móvil y twitteó "Mirad quiénes son los guapos que están hoy de celebración xx." y adjuntó la foto en la que salíamos con caras feas, cogí el mío y twitteé "Mmm ¿he oído celebración? xx." y añadí la foto en la que salíamos bien. A la hora de comer entramos en el pub al que Louis intentó llevarme hace tiempo, sí "Lamb & Flag". Era el más antiguo de Londres y, la verdad, es que estaba decorado muy a la antigua. Pedimos dos cervezas negras y los menús del día que consistían en un plato de puré de patatas y salchichas, otro de pescado frito y un postre que compartimos. Luego, cogimos el metro y nos bajamos en Oxford Street. Nos compramos un helado y paseamos mirando los escaparates de todas las tiendas que había en esa calle, las gente nos miraba y nos hacía fotos pero no nos interrumpía y eso se lo agradecíamos bastante. Cuando calló la noche estábamos en la zona South Kensington - Victoria, una zona famosa por todos los pubs, bares y restaurantes que tenía así que aprovechamos que eran las 20h y entramos en un McDonald's para cenar.
- ¿Sabes? - dijo Louis - tengo miedo de decirte que algún día dejarás de ser mi novia para siempre.
- Pues ya lo has dicho - sonreí sin ganas, sin darle importancia.
- Serás mi esposa, estoy seguro - sonreímos - te pediré matrimonio en una playa, al atardecer y será perfecto.
- Eres imbécil - le pegué - me habías asustado.
- Sí que soy imbécil - se levantó y se metió las manos en los bolsillos buscando algo - se me ha olvidado darte algo.
- ¿El qué?
- Mira en tu bolso - cogí el bolso de la silla de al lado.
- ¿Qué es lo que quieres?
- Coge esa cajita de ahí y la abres - encontré una cajita rectangular azul muy mona y la abrí, dentro había una cadena de plata con una L en plata también - la L puede ser de Louis o de Louisandra, como quieras - rió nervioso.
- Louis es preciosa - sonreí, me levante y nos besamos - me encanta, es genial pero yo no tengo nada para ti... y me sienta mal porque tú me has dado muchas cosas, siempre me las das y yo lo único que te he dado ha sido una simple camiseta pero tú me has pagado entradas aunque no estuviéramos saliendo y me has comprado una gallina de chocolate y...
- Shhh - Louis y me cogió de la barbilla y me besó - me encanta cuando te pones así - sonrió - Y, por una vez te equivocas Alejandra, tú me has dado una razón para respirar. - suspiró - Te quiero, y es como pocas veces se quiere a una persona en la vida, como pocas veces sientes que se te hace un nudo en la barriga cuando te voy a ver o te veo, o esas cosquillas que sientes cada vez que crees que te va a pasar algo muy alucinante. 
- Yo también te quiero, mucho - sonreímos y nos besamos de nuevo.
- ¿Sabes? Hay algo más en tu bolso.
- ¿Cuándo has metido todo? - me reí.
- Eso no importa - rió - vamos, busca.
- Aquí solo está mi cartera y mi móvil.
- Abre la cartera - le hice caso - mira en la billetera - le obedecí y saqué dos papeles, eran dos entradas para un pequeño concierto de Ed Sheeran. Era en un pub y solo cantaría 6 canciones pero algo era algo.
-¡Oh Dios mío! - lo abracé fuertemente - ¡muchas gracias! 
- No tienes que agradecerme nada pero, si no vamos corriendo llegaremos tarde - nos levantamos y cogimos el metro. Nos bajamos en Covent Garden y entramos en un pub llamado "The White Lion", era muy grande y habían montado un pequeño tablado para Ed. Cuando llegamos ya había varia gente así que nos pusimos en todo el mogollón e hicimos tiempo, aproveché y le pedí a Louis que me pusiera la cadenita que me había regalado. Una vez puesta, ya estaba lista para el "concierto" de Ed. Comenzó cantando "The A Team", una de mis favoritas, era muy emocionante porque nunca había estado en un concierto suyo y nunca había estado en un concierto con Louis. Era gracioso cantar como el culo y oír a tu novio cantando como los ángeles ahí a tu lado. Siguió con "You Need Me, I Don't Need You", continuó con "Lego House", "Drunk" y "Small Bump". Como última canción escogió una más antigua, "Cold Coffee", esa era mi otra canción favorita.
- Voy a por una cerveza - Louis me besó y se fue. Entre tanto, Ed comenzó a cantar, me estaba emocionando y, cuando llegó mi parte favorita morí de amor. - I'll wake with coffee in the morning but she prefers two lumps of sugar and tea outside the day is up and calling but I don't have to be so, please go back to sleep - la voz inconfundible de Louis estaba cantando mi parte favorita de la canción, entonces Lou subió al escenario y siguió cantando con Ed. Al finalizar la canción, y por tanto el concierto, Louis volvió conmigo - ¿Te ha gustado?
- ¿Eres tonto? Me ha encantado, me he hartado de llorar - reí.
- Sabía que Ed iba a cantarla así que cuando le pedí las entradas le pregunté si me dejaba hacer esto y me dijo que sin problemas - sonrió. 
- ¿Puedo ir a darle las gracias?
- Ahora mismo no porque está recogiendo las cosas y todo el mundo se le está acercando, lo llamamos mañana ¿vale? - asentí, nunca llegamos a llamarlo. - Son las 00h ¿qué te parece si nos vamos a casa?
- Perfecto - sonreí. Nos montamos en el metro y nos bajamos en la parada que nos dejaba cerca de la casa que compartía con Harry. Subimos y nos acurrucamos en el sofá, empezamos a besarnos suavemente y con dulzura, entrelacé mis manos detrás de su cuello y le mordí el labio inferior entonces aceleró el ritmo de los besos. Me senté encima de él sin dejar de besarlo y él colocó sus manos en mi cintura mientras nuestros labios se atraían como imanes. Era físicamente imposible acercarme más a él pero en esos momentos hasta la piel me molestaba. Louis bajó las manos hasta mis muslos y se puso de pie, yo me aferré a él rodeando su cintura con mis piernas. Iba andando torpemente hacia su habitación mientras nos besábamos sin parar y entre beso y beso aparecía una sonrisa de oreja a oreja en nuestros rostros. Empecé a besar el cuello de Louis mientras él se quitaba la camiseta y luego lo hizo él. Volvimos a besarnos los labios una y otra vez y, bueno, ya os podéis imaginar como acabó la noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario