[Narra Louis]
Estos días que había pasado con Alejandra habían sido de los mejores de mi vida, estaba muy orgulloso de ella por todo lo que había logrado y me arrepentía muchísimo de no haber podido estar a su lado en su 17 cumpleaños, en Navidad de 2012, en fin de año, en año nuevo, cuando consiguió nota para la facultad, en nuestro primer aniversario, en su 18 cumpleaños... me arrepentía de todo el tiempo perdido, lo habíamos intentado recuperar el esos 9 días que habíamos pasado juntos pero obviamente no fue posible. Sevilla era una ciudad pequeña pero preciosa, llena de gente simpática y cariñosa, una ciudad que nunca dormía, en la que todos los días eran soleados y en la que vivía mi novia. No quería irme de allí.
Nuestro salía a las 13h así que nos despertamos a las 10h para poder estar allí por lo menos 1h 30mins antes del despegue. Recogí la ropa que tenía tirada por el suelo de la habitación del hermano de Alejandra, hice la cama y ordené todo como medianamente pude, después subimos a la cocina para que recoger las 60 bolsas de té de Yorkshire que había traído desde Doncaster para poder tomarlo durante mi estancia en USA, luego desayunamos tranquilamente y me despedí de si familia con abrazos y numerosos besos.
- ¿En serio vas a ir así al aeropuerto? - preguntó Alejandra antes de abrir la puerta.
- ¿Qué tiene de malo lo que llevo puesto?
- Louis, vas en pijama con tu gorro de lana gris.
- Siempre viajo así.
- Lo sé.
- Entonces, ¿cuál es el problema?
- Que soy tu novia y me da vergüenza lo que la gente pueda decir de ti.
- Dirán que soy asombrosamente guapo y que mi culo es espléndido - salimos de casa y nos montamos en su coche. Su coche. Sonaba bien y más cuando se lo habíamos regalado entre todos. Arrancó y se dirigió a la autopista para ir al aeropuerto, desde allí no salían vuelos directos a Nueva York pero íbamos a ir en nuestro jet privado así que no había ningún problema. Llegamos a las 11:30h, todos nos estaban esperando en la puerta menos Zayn y Ari que llegaron más tarde, saludamos a Paul y a Arnold y entramos en el aeropuerto.
- Va siendo hora de pasar el control de seguridad y subir al jet - dijo Paul a las 12:30h - tenéis que despediros.
Alejandra se despedía de los chicos mientras yo me despedía de las chicas.
- Adiós María - la abracé y le di un beso en la mejilla - voy a echar de menos tu risa.
- Adiós Louis - me dio un beso en el mismo sitio - voy a echarte de menos.
- Carlita - canturreé y me acerqué a ella para abrazarla - voy a echar de menos la manera en la que me cortas el rollo.
- Voy a echar de menos la manera en la que te quejas cuando te corto el rollo - dijo entre risas.
- Te voy a echa de menos, Ana - la abracé.
- Y yo a ti, Louis.
- Ari, cielo - la abracé - voy a echar de menos tus torpes pases de modelos.
- Echaré de menos cuando te metes conmigo con cariño, te quiero Lou.
- Y yo a ti modelo de pacotilla - le besé la frente, entonces se acercó Alejandra.
- Cariño, tengo miedo de decirte adiós ¿y si te prohíben hablar conmigo de nuevo?
- Eso no pasará - la abracé - pero si en algún caos improbable pasara, cogería un avión directo a España.
- ¿Me lo prometes?
- Claro - sonreí - ahora prométeme que dejarás que las chicas te cuiden y que quedarás con Pablo.
- Lo prometo.
- Y ten cuidado con el coche, no quiero enterarme de que tienes un accidente cuando estoy a miles de kilómetros de ti.
- Lo prometo - dijo entre risas, me encantaba su risa, era rara pero adorable a la vez, la típica que deseas escuchar cada segundo de tu vida una vez la has escuchado por primera vez.
- Te llamaré cada noche, después de los conciertos ¿vale?
- De acuerdo - sonrió - vaya, parece que las despedidas se nos dan cada vez mejor.
- Espero que pase lo mismo con los reencuentros - le guiñé un ojo y rió de nuevo.
- Te quiero mucho, Louis, no lo olvides ¿vale?
- Pensaré en ello cada segundo - sonreí - y recuerda que yo también te quiero mucho, muchísimo - nos besamos pausadamente, fue un beso largo, muy largo y lento, muy lento, de estos que parecen que nunca acaban, de estos que te dejan satisfecho pero a la vez con muchas ganas de más, de esos en los que la chica te acaricia el cuello mientras tú acaricias sus caderas o agarras su culo. Esos eran mis favoritos.
- Vamos, Louis - Paul me cogió del brazo provocando que me separara de ella.
- Adiós princesa - me di la vuelta y me alejé de ella, empecé a andar con Harry y me giré para ver si ya se había ido. Alejandra seguía de pie mirando hacia mí y diciendo adiós con una mano mientras apretaba fuertemente el colgante con la "L", le dije adiós con la mano y le tiré con beso. La iba a echar de menos, mucho más de lo que lo había hecho en todo un año.
[Narra Alejandra]
Fue duro despedirse de los chicos, siempre era duro pero esta vez fue más soportable, quizás fuerza porque me estaba acostumbrando a hacerlo y eso no me gustaba. Me costaba decirles adiós pero sobretodo me asustaba, me daba miedo pensar que que les pasara algo o que conocieran a alguien y que nos separara la puta distancia.
Salimos del aeropuerto, nos montamos cada una en nuestros coches y nos fuimos a nuestras respectivas casas. Comí con mi familia, que estaban muy cariñosos y comprensivos y cogí el coche para ir a casa de Pablo, hacía mucho que no lo veía, exactamente 27 días y lo echaba mucho de menos. Ahora que lo pensaba, ni siquiera le había contado lo del carné de conducir, en fin, hoy podríamos ponernos al corriente de todo. Había mucho tráfico y tardé mucho en aparcar así que llegué allí en media hora, llamé al telefonillo y me abrió su madre.
- Hola Alejandra - me abrazó - llevamos mucho tiempo sin verte por aquí.
- Lo siento - le di un beso en la mejilla - he estado un poco liada.
- Bueno, ya sabes donde está Pablo.
- Gracias - sonreí y pasé, saludé a su padre y a sus hermanos y fui a su habitación. De nuevo, estaba fumando asomado al balcón pero, para variar, tenía los cascos puestos así que me acerqué por detrás, rodeé su cuello con mis brazos y le di un beso en la mejilla, rápidamente se quitó los cascos y me abrazó en condiciones.
- Hola, perdida - sonrió y tiró el cigarrillo - ya se han ido los chicos ¿no?
- Si ¿cómo lo sabes?
- Siempre recurres a mí cuando ellos se van - rió sin ganas.
- Lo siento, es que el 22 llegó Louis y...
- Siempre es Louis - suspiró - Louis esto, Louis lo otro, Louis no se qué... ¿no te das cuenta de que nunca está a tu lado? ¿de que siempre soy yo el que va detrás de ti como un gilipollas mientras él te hace daño?
- Pablo, he venido aquí a pasar tiempo contigo no a que me eches toda tu mierda en cara.
- ¿Toda mi mierda? - rió irónico - Es tu mierda, te estás comportando como una guarra.
- Y tú como un capullo - una lágrima resbaló por mi mejilla - se supone que eres mi mejor amigo.
- Tú lo has dicho, se supone - suspiró - los mejores amigos son esos que se ven casi todos lo días, los que se llaman si no pueden quedar...
- ¿Qué coño te pasa?
- Lo admito - suspiró - prometí olvidarte. ¿Y qué? - rió - nunca dije cuando, nunca dije a qué hora, nunca dije dónde, nunca dije en qué momento de mi vida iba a hacerlo. Al decir que te olvidaría no quise decir que me rendiría en ese preciso instante - me miró - Hay un dicho que dice que si no te esfuerzas lo suficiente, no sabrás hasta dónde puedes llegar y, yo no siento que haya dado todo lo que he podido, no creo que solo pueda llegar hasta aquí. Porque soy fuerte, sé que puedo conseguirte, puedo dejar de soñar contigo y empezar a vivir contigo, puedo demostrarte las pocas virtudes que me constituyen y aprender a amarte con tus mil y un defectos que, para mí, siempre estarán camuflados bajo tu preciosa sonrisa. Seguramente no sea el chico más romántico del mundo y mucho menos el mejor. Vale que aún seamos jóvenes, puede que no seas la mujer de mi vida, que no vivamos eternamente, tal vez no muera con un anillo de matrimonio en el que ponga tu nombre, quizás no serás tú la que me espere en el altar pero lo que si tengo claro es que tu eres la chica de mi presente, una chica que poco a poco se va haciendo mujer y mi presente es ahora - se acercó para besarme, sus ojos verdes se clavaban en los míos, veía como su sonrisa se acercaba lentamente a mí y yo no era capaz de moverme, su nariz rozaba la mía - te quiero - esas dos palabras me despertaron, me dieron fuerzas para poner mi mano en su pecho y pararlo.
- Pablo, he venido aquí para pasar tiempo contigo - lo miré, estaba confuso - y yo te quiero, mucho, no te imaginas cuánto pero en plan amigos.
- No lo entiendo ¿por qué no podemos ser algo más?
- Porque tengo novio, es un chico maravilloso, se llama Louis y lamentablemente es famoso por lo que pasa mucho tiempo fuera pero me da igual porque eso hace que lo quiera incluso más, eso hace que cuando lo vea cada x tiempo me alegre más que verlo todos lo días.
- ¿Por qué lo quieres?
- Quiero a Louis porque me robó el corazón, me hace reír y sonreír todo el tiempo, me hace sentir guapa cuando pienso que estoy horrible. Me encanta el modo en el que sonríe cuando piensa que algo es gracioso o mono, el modo en el que quiere a todas las fans pero aún así tiene tiempo para hacerme sentir la única chica en el mundo. Y bueno, lo quiero porque él me quiere. - sonreí y Pablo me abrazó.
- Lo siento, Alejandra - me dio un beso en la cabeza - siento haber sido tan gilipollas.
- No pasa nada - sonreí.
- Bueno - suspiró - habías venido para hablar ¿no?
- ¡Ah, sí! - reí - se me olvidaba decirte que ya tengo el carné de conducir.
- ¿Cómo se te había olvidado eso? Me encanta la poca memoria que tienes - rió - enhorabuena, ahora puedo ir a beber tranquilo porque tú conducirás a la vuelta y yo podré emborracharme.
- De eso nada, Pablito - reí - nos turnamos y punto.
Seguimos hablando durante horas hasta que anocheció, quedamos en vernos al día siguiente y volví a mi casa. Cuando llegué no estaban mis padres así que cené cereales y bajé al sótano a meterme en la cama de mi hermano que ahora olía muchísimo a Louis. Estaba quedándome dormida cuando me llegó una mención de Louis en el Twitter "Ya hemos llegado :) te echo de menos, te quiero nena xx" le respondí con un "Me alegro, estáis bien ¿no? También te echo de menos, te quiero mucho xx" y me fijé en que había cambiado su icon. Sonreí. Era una foto que nos hicimos en el mirador de la Encarnación, salíamos besándonos con la Giralda a nuestras espaldas, era preciosa. Sonreí de nuevo y twitteé "PD: me gusta tu nuevo icon ;) xx". Al rato me llamó y estuvimos hablando horas de cosas sin sentido, lo extrañaba muchísimo.
Los días pasaban y Louis me mandaba postales de todas las ciudades a las que iban y escribía "Te quiero y te echo de menos un montón, no te olvides de mí. Louis xxxx" detrás de cada una, las iba guardando todas en la misma caja en la que me mandó el entero, pronto no cabría ni una más. Me llamaba cada día y nos pasábamos las noches en vela hablando de cosas que no tenían sentido, hablábamos por hablar, por oír nuestras voces un minuto más.
Era 10 de noviembre, era de madrugada, hacía frío y estaba tumbada en la cama con el portátil sobre mi barriga cotilleando un poco por Twitter cuando me llegó una mención de Lottie "Creo que deberías ver esta entrevista (link) PD: te echo de menos, a ver si te pasas pronto por Doncaster xx". Sin tardar un segundo más le di al link, era una entrevista que los chicos hicieron en San Francisco, ahora se encontraban en LA y se quedarían allí hasta el 16. Era una entrevista muy divertida y original hasta que, de buenas a primeras el presentador les preguntó a los chicos que cómo se sabía si estabas enamorado.
- Sabes que es amor cuando los pequeños detalles de esa persona, esos que son insignificantes para la mayoría de las personas, parecen increíbles para ti - dijo Zayn.
- Sabes que es amor cuando te tiemblan las rodillas siempre esa persona entra en la habitación y sonríe, aunque llevéis mucho tiempo juntos - añadió Niall.
- Entonces estáis enamorados ¿verdad?
- Así es - dijeron a la vez.
- Así que Louis, ¿cómo van las cosas con Alejandra?
- Realmente bien - sonrió.
- Cuéntanos, ¿cómo te sientes al salir con ella?
- El hombre más afortunado del mundo, ella es una chica maravillosa, realmente perfecta en todos los sentidos - sonrió - y, aunque suene muy cursi, pienso que es la definitiva.
- Lleváis saliendo algo más de un año y se os ve muy unidos, estoy seguro de que la echas de menos ¿Qué le dirías ahora mismo?
- ¡Hola cariño! - una sonrisa de oreja a oreja apareció en su rostro - Te extraño, te quiero con todo mi corazón y, si pudiera coger un vuelo e irme a casa contigo, sabes que lo haría pero no puedo así que ven a verme ¡YA! - rió y tiró un beso a la cámara. Me tumbé para intentar dormir, lo necesitaba. Estaba apunto de conseguirlo cuando sonó mi móvil, miré la pantalla "Tommo xx".
----------------- LLAMADA TELEFÓNICA ------------------
- ¡Lou! - canturreé.
- Hola amor - sonreí al oír su dulce acento de Doncaster.
- Son las 5am en España - bostecé - ¿qué quieres?
- A ti y a tus besos - suspiró - aquí son las 20pm y tengo sueño pero no puedo dormir, desearía que estuvieras aquí, a mi lado. No hay ni un solo día que no mire todas nuestras fotos y sonría como un bobo al imaginarte de nuevo a mi lado - sonreí, me iba a echar a llorar así que decidí cambiar de tema.
- ¿Estás disfrutando? - pregunté.
- Sí - dijo con una voz mucho más feliz - esto es alucinante.
- Me alegro de que te estés divirtiendo cielo - sonreí.
- Sí, pero hay algo que no me gusta de estar aquí - noté que su voz volvía a entristecerse.
- ¿El qué? - pregunté confusa - LA es divertido y soleado.
- Que no estás aquí - dijo en un suspiro.
- ¡Ooh! Tommo se ha puesto colorado - exclamó Nialler por detrás.
- ¡Lou quiere casarse contigo! - gritó Harry.
- Te echo muchísimo de menos - dije para romper el silencio que había creado el comentario de Harry. Mi voz se quebró, los echaba tanto de menos que iba a llorar.
- Oh, no por favor cariño, no llores - dijo Louis - yo también te echo de menos pero no llores.
- No estoy llorando - mentí.
- Sí lo estás, por favor no lo hagas - suplicó - No puedo soportar pensar que tu preciosa cara llena de lágrimas, aunque eso no afecte a tu belleza - sonreí y me sequé las lágrimas - ahora necesito que hagas algo por mí, Alejandra.
- Claro, cualquier cosa.
- Bien, métete en Youtube y busca el vídeo de One Thing - abrí el portátil y seguí sus instrucciones.
- Hecho.
- Vale, ahora pásalo hasta el minuto 1:33 y escucha - dijo con un tono de voz alegre, me imaginé su sonrisa al otro lado. Le di a play y escuché como Louis cantaba a la vez - And I need you here with me now cos you've got that one thing.
- Ooh - reí - te quiero, Lou.
- Yo también, nena.
- ¡Louis vamos, tenemos que irnos! - oí a Liam hablando por detrás.
- Me tengo que ir, hoy hay concierto.
- Vale, cielo hablamos mañana, te quiero.
- Buenas noches princesa, te quiero.
- Adiós.
- Adiós te quiero mucho, muchísimo.
----------- FIN DE LA LLAMADA ------------
Aunque Louis no lo quisiera admitir, le había notado en la voz que estaba triste, que le dolía mucho la distancia y bueno, en la entrevista se le veía un poco desmejorado. Yo también lo echaba mucho de menos, eso era un sin vivir. Entonces se me ocurrió una idea, quizás una de las mejores que había tenido hasta ese momento.
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