Al día siguiente no pensaba en otra cosa, la idea que se me había ocurrido la noche anterior no paraba de dar vueltas en mi cabeza. Era una puta locura pero quizás era la mejor idea que había tenido en mi vida y, además era por una buena causa así que ¿por qué no llevarla a cabo?
Al acabar la facultad llamé a las chicas para que vinieran a mi casa por si querían apuntarse a mi plan pero, lamentablemente, no tenían ni tiempo ni dinero así que iba a hacerlo sola.
Volví a mi casa, cogí el portátil y me tumbé en la cama. Lo encendí y me metí en varias páginas de vuelos para buscar el más barato posible y, después de 2h buscando, lo encontré. Salía el viernes 13 a las 18h y volvía el domingo 15 a las 00h, compré los billetes y bajé a avisar a mis padres.
- Este viernes me voy de viaje ¿vale?
- ¿A dónde? - preguntó mi madre histérica perdida - ¡Pero si tienes que ir a la facultad!
- Sale por la tarde así que por eso no te preocupes.
- ¿Cuándo vuelves? - preguntó mi padre.
- El vuelo sale a las 00h de allí así que llegaré a las 18h de aquí.
- Entonces perderás una clase - rechistó mi madre - de eso ni hablar.
- ¡Tengo 18 años, joder! - grité - Si digo que cojo un avión es que cojo un avión y punto, además ya lo he pagado.
- ¿Estás tonta, niña?
- Estoy enamorada.
- No digas tonterías.
- Eva - intervino mi padre - déjala que se vaya.
- ¡Pero eso es una locura!
- Como la que yo tuve que hacer para recuperar lo nuestro.
- ¿Qué? - pregunté - ¿De qué va esto?
- Alejandra cariño, al año de empezar a salir con tu madre todo iba muy bien hasta que se fue a estudiar un año a París y me dejó - dijo mi padre - yo la echaba mucho de menos y, en nuestros tiempos, nada más que podíamos hablar por carta o por fijo pero era muy caro. Entonces, me harté y me fui de casa sin avisar a los abuelos, ni siquiera tenía 18 años pero me fui. Fue la mejor decisión de mi vida porque, si no hubiera ido a verla e intentar recuperarla, no habríais nacido ni tú ni tus hermanos.
- ¡Qué bonito!
- Ve - dijo mi madre - hazlo.
Llegó el viernes, volví rápidamente de la facultad e hice la maleta, no tenía ni idea qué tiempo hacía allí a donde me dirigía así que cogí camisetas de mangas cortas, mis pantalones vaqueros, unos botines y unos tacones, me puse el entero y cogí el coche para ir al aeropuerto. Aparqué en el parking de allí y fui a las salidas, debía coger un avión para Madrid porque en Sevilla no salían vuelo directos hacia donde me dirigía. Merendé unos donuts antes de subir al avión y luego pasé los controles de seguridad. Llegué a Madrid a las 19h, mi vuelo salía a las 21h por lo que llegaría a mi destino a las 6am hora española, 21h hora central. Cené allí mismo, nada más pasar el control e hice tiempo a que llegara la hora leyendo revistas y conectándome a Twitter. Finalmente, sonó el aviso y me dirigí al a puerta de embarque. El avión estaba casi vacío lo cual era normal sabiendo que era viernes 13 de noviembre y no había ni vacaciones ni nada, me senté en el lado de la ventanilla y me quedé dormida hasta que una azafata me dijo en inglés que íbamos a aterrizar y que me pusiera el cinturón. Me ralló bastante que al llegar allí fuera la misma hora que a la que me fui de España y no podía creerme que por primera vez estuviera en Estados Unidos, concretamente en Los Ángeles, lugar al que siempre había querido ir. Decidí cenar de nuevo en el mismo aeropuerto y cuando me di cuenta ya eran las 23h, así que decidí pillar un taxi para ir al hotel de los chicos. Mierda. No sabía cuál era el hotel. Cogí el móvil y llamé a Liam.
------------------- LLAMADA TELEFÓNICA -------------------
- ¿Sí? - su voz, llevaba mucho tiempo sin oír la voz de Liam, mi "hermano" mayor.
- Liam - canturreé, me di cuenta de que varias chicas giraron la cabeza en mi dirección y susurraban algo
- ¿Pasa algo?
- No ¿por?
- Entonces ¿por qué me llamas a mí y no a Louis?
- Adivina dónde estoy - canturreé de nuevo.
- A ver... son las 23h aquí así que en Sevilla deben de ser las 8am del sábado 14 por lo que estás estar en tu casa.
- Te equivocas, estoy mucho más cerca y son las 23h del viernes 13.
- ¡No me jodas! - gritó.
- Si te jodo - reí.
- ¿Están las demás contigo?
- No - apagué mi tono de voz - no tenían dinero.
- Bueno - hizo un esfuerzo por alegrase - no pasa nada ¿sabes cual es el hotel?
- Por eso te llamo porque estoy en el aeropuerto y quiero pillar un taxi pero no sé a dónde decirle que me lleve - reí.
- ¿Pero estás allí sola?
- Ajá.
- Te mando a Paul - dijo seriamente.
- ¿Por qué?
- Porque no es seguro, la fans pueden reconocerte y pueden ir a por ti en plan avalancha.
- ¿Eres tonto? - reí - ¿cómo me iban a reconocer si no soy nadie?.
- Eres la novia de Louis, suficiente como para que vayan detrás de ti - en ese momento se me acercaron un grupo de cinco chicas gritando.
- Vale, tienes razón - reí - mándame a Paul.
- Paul marchando - canturreó.
- ¡Liam espera! - grité para que no colgara, al decir "Liam" las chicas gritaron más aún. - No le digas a los chicos que he venido que quiero que sea sorpresa.
- Eso está echo enana, nos vemos en un rato.
- Hasta hora Liam, te quiero.
-------------- FIN DE LA LLAMADA -------------------
Fue decir la última frase y que las chicas enloquecieran por completo, se fueron agrupando más chicas, ahora eran diez más o menos y no paraban de gritar mi nombre.
- Hola - dije a todas lo que hizo que gritaran más.
- ¿Has venido a ver a Louis - preguntó una chica que estaba más tranquila.
- He venido a verlos a todos - sonreí y gritaron más.
- ¿Van a venir a por ti? - gritó una - ¡Oh, Dios dime que sí!
- No - reí - me voy en taxi.
- ¿A su hotel?
- No, tengo una habitación en otro - sonreí.
- ¿Te haces una foto? - preguntó otra chica que estaba tranquila.
- No puedo - hice un gesto triste - si me hago fotos con vosotras la gente pensaría que uso la fama de los chicos, lo siento.
- ¿Y las novias de Liam, Niall, Zayn y Harry?
- Se han quedado en Sevilla, no tenían dinero para venir.
- ¿Entonces estás sola?
- Ahora mismo sí - reí. En ese momento me llegó un sms de un número desconocido "Te espero en la puerta principal del aeropuerto, Paul." - Tengo que irme chicas.
- ¿Les dirás a los chicos que los queremos?
- Claro - dije mientras me daba la vuelta para irme - ¡ellos también os quieren!
Conforme me alejaba notaba flashes de las fans y escuchaban cómo seguían gritando por haber hablado conmigo, seguí andando y al salir del aeropuerto, una furgoneta negra se puso delante de mí, abrí la puerta y subí.
- Hola Paul - le di dos besos - gracias por recogerme.
- Gracias a ti por venir, esta visita sorpresa va a alegrar mucho a los chicos - rió - por lo menos a Liam lo has dejado loco de contento.
- Es que necesitaba verlos - sonreí.
- ¿Cuándo te vas?
- El domingo.
- Nosotros volveremos a Londres en un mes así que has venido en un buen momento.
- Eso espero - sonreí.
Estuvimos contándonos nuestras vidas y tal hasta que llegamos al hotel. Estaba en primera línea de playa, tenía vistas a la playa de Santa Mónica, tenía quince plantas y era muy moderno, cada habitación tenía un balcón que daba a la playa o a la calle de atrás. Me bajé del coche, Paul cogió mi maleta y entramos en recepción.
- ¡Alejandra! - Liam vino corriendo hacia mí desde la otra punta de la recepción, me quedé en centro de la habitación con los brazos abiertos esperando a que llegara, cuando lo hizo me abrazó fuertemente y me dio un beso muy profundo en la frente.
- Te he echado mucho de menos - dije con la voz entrecortada.
- Y yo a ti - sonrió - ¿subimos a ver a los chicos?
- Si no te importa, prefiero verlos mañana - sonreí - llévalos al buffet a las 11 ¿vale?
- ¿Por qué?
- Quiero que sea una sorpresa de San Valentín de otoño - reímos.
- Aprendes rápido - sonrió - antes de despedirnos déjame que te acompañe hasta la habitación.
- Claro - sonreí y se fue a pedir mi habitación - ¡pídeme la 444! - grité.
- Esta ya está cogida - dijo cuando vino - pero te he cogido la 448.
- Vale, ese número también me gusta - subimos a la planta 4ª y nos despedimos en mi puerta - Hasta mañana Liam.
- Hasta mañana enana - nos dimos un abrazo y un beso en la mejilla.
Al entrar en mi habitación flipé, era preciosa. Las paredes eran celestes y las sábanas, las cortinas y los muebles eran blancos, la cama era de matrimonio y estaba muy mullida, tal y como a mí me gustaba. Descorrí las cortinas y salí al balcón, sonreí, las vistas de la playa a esas horas de la noche eran preciosas, miré al lado, la luz de la habitación 444 estaba encendida y su balcón también daba a la playa, me moría por tener esa habitación. La decoración era simple pero me encantaba, esa combinación de celeste y blanco me daba la sensación de que estaba en el cielo flotando entre las nubes. Abrí la maleta y busqué el pijama, me duché, me lo puse y me acosté. Estaba muy cansada pero a la vez no podía dormir de los nervios que sentía, al día siguiente vería al resto de los chicos. Pff. Los echaba tanto de menos, necesitaba verlos ya.
Ahhhhh que emocion !!!!! siguela pronto, no me dejes con esta intriga porfavor. Adoro lo que haces y paro dando gritos en mi casa cuando leo tu nove jaja bueno como ya te dije siguela ..... Estoy enganchadisima.
ResponderEliminarMuchas gracias cielo :) me alegro de que te guste.
ResponderEliminarEl siguiente capítulo tardará en llegar porque estoy de feria y no paro un solo día en mi casa xx.