Al llegar al hotel subí corriendo a la habitación para cambiarme de camiseta, opté por ponerme la de "I <3 My Boy", me repasé el peinado, me puse un poco de rímel y bajé a la recepción. No habían pasado 15 minutos pero Louis ya estaba allí y para mi sorpresa, llevaba puesta la camiseta de "I <3 My Girl", me recibió con una gran sonrisa y con un gran beso, muy parecido al que me dio al verme en su habitación pero no igual porque con él los besos nunca eran iguales.
- ¿Por qué me has hecho venir?
- Todavía queda un poco de San Valentín de otoño ¿no? - sonreí, salimos del hotel y comenzamos a andar con las manos entrelazadas - vamos a celebrarlo como es debido.
- Qué listo eres - lo cogí del mentón y lo atraje hacia mí para besarlo de nuevo - ¿qué has planeado?
- ¿Desde cuándo te digo mis planes? - reí.
- Es cierto, siempre intentas sorprenderme.
- O sea que nunca lo consigo.
- Exacto - sonreí.
- Pues entonces me voy - se dio media vuelta y comenzó a andar hacia el hotel.
- Era broma Lou - dije con voz de niña chica.
- Lo sé - rió y seguimos andando hacia donde nos dirigimos en un principio. - ¿Qué te parece si cenamos primero?
- Perfecto porque las cosas cerrarán pronto.
- Ya, no pongas excusas - rió - quieres cenar porque tienes hambre.
- Me has pillado - dije entre risas. A esas horas no había muchas fans por ahí pero siempre que alguien nos paraba Louis sonreía y posaba para una foto o firmaba un autógrafo con una gran sonrisa, también notábamos los flashes de los paparazzis pero no nos importaba, actuábamos como si no los viéramos y ya está, si algo sabíamos a esas alturas, era cómo tratar con los paparazzis. Entramos en un italiano que estaba un poco vacío y apunto de cerrar, allí brindamos por nosotros y compartimos la comida, el postre y las sonrisas.
- ¿Has estado alguna vez en el paseo de la fama?
- Sabes perfectamente que nunca antes había venido a Los Ángeles - reí.
- Ya, quería darte una pequeña pista de a dónde nos dirigíamos - le acaricié el pelo y seguimos caminando. Por suerte el hotel no estaba muy lejos de esa zona así que no andamos mucho. Era increíble pero me hubiera gustado más verlo de día, no podía creer que estuviera allí con mi novio haciéndonos fotos en cada estrella. Tras recorrer todo el paseo, subimos a un taxi y Louis me tapó los oídos mientras le decía la dirección al conductor así que no tenía ni idea de a dónde íbamos, solo sabía que estábamos subiendo una colina o algo así. Tras 45 minutos de trayecto, nos bajamos del taxi. En efecto, estábamos en una colina. Seguimos andando hasta que llegamos a una explanada desde la que se veía todo Hollywood, era precioso.
- Date la vuelta - dijo Louis, le obedecí y flipé. Delante de mí había un enorme cartel en el que ponía "HOLLYWOOD".
- ¿Cómo has conseguido traerme hasta aquí?
- Nos hemos montado en un taxi y le he dicho la dirección ¿recuerdas?
- No - reí - me refiero a que si es legal.
- Ah - rió - creo que sí, me da igual, lo que sea por hacerte feliz.
- Te quiero - lo abracé.
- Y yo a ti - miró mi reloj, eran las 23:59 - Feliz San Valentín de otoño - nos besamos durante un tiempo, mucho tiempo, muchísimo y luego nos hicimos varias fotos delante del cartel. Al rato volvimos al hotel, subimos a la planta 4 y nos paramos en mi puerta.
- Nos vemos mañana - sonrió, nos besamos y se fue a su puerta.
- ¿Por qué despedirnos? - pregunté - He venido hasta aquí para verte ¿qué menos que darnos amor?
- ¿Darnos amor? - dijo entre risas mientras se acercaba de nuevo - Esa es mi chica.
- Tendremos que discutir eso de que me hayas robado la habitación 444 - dije de broma.
- De eso nada - me cogió como una princesa y abrió la puerta de mi habitación - si has dicho que nos demos amor, nos damos amor - dijo mientras entraba quitándose los zapatos torpemente conmigo en brazos.
- ¿No se asustará Harry al despertarse sin ti?
- ¿Qué mas da? - rió y me soltó en la cama de tal forma que al caer me lo llevé conmigo y cayó encima mío - A ti puedo darte amor y a él no - nos besamos una y otra vez, los besos fueron aumentando el ritmo y la temperatura y cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos desnudos - te quiero.
- Y yo, Louis - sonreí y nos besamos, el resto ya os lo imagináis.
Me desperté con el ruido de las olas, las gaviotas y la ducha, miré mi reloj, las 11:02h. Louis no estaba a mi lado así que, por el ruido que hacía la ducha supuse que se estaba duchando. Me fui al baño y me metí con él.
- Me parece muy bonito que te duches sin avisarme - dio un respingo.
- Me has asustado - rió - lo siento, es que estás tan mona cuando duermes que me da pena despertarte.
- Pues otras veces lo has hecho.
- Porque te esperaba una sorpresa.
- ¿Hoy no?
- Hoy no - negó con la cabeza - pero ¿qué te parece si pasamos el día en la playa con los chicos?
- ¡Genial! - después de un rato de juegos salimos de la ducha para empezar a vestirnos - Oye Lou, me he dado cuenta de que no me he traído bikinis.
- Pues vaya fallo.
- Es que, al ser noviembre, pensé que hacía frío.
- No pasa nada, Lou tendrá varios bikinis.
- ¿Nos vamos a la playa? ¡Voy a ponerme el bañador!
- Harry ¿qué haces aquí? - grité - ¿cómo has entrado?
- Estaba preocupado porque Louis no había venido en toda la noche así que entré por el balcón.
- ¿Cuánto tiempo llevas aquí? - preguntó Louis entre risas.
- Lo suficiente como para oír el grito de nena que has pegado cuando Alejandra se ha metido en la ducha.
- No tienes remedio - suspiré - ve a decirle a los chicos que nos vamos a la playa.
- Vooooy - acto seguido salió por el balcón.
- Yo ya estoy - dijo Louis - voy a pedirle un bikini a Lou.
- Vale - Louis volvió con el bañador de la señal de peligro puesto y con varios bikinis para que me los probara, había uno rojo típico de triángulo, otro blanco con forma de infinito y otro morado con la misma forma pero además de volantitos, opté por el último.
- Te queda genial - dijo Louis mirándome de arriba abajo - otra cosa, Lou me ha preguntado si nos importa llevarnos a Lux.
- Claro que no.
- Entonces vamos a recogerla y de paso nos la llevamos a desayunar al buffet - cogí las llaves de la habitación y salimos, al recoger a la niña, Lou nos dio una toalla, Louis la cogió y se la puso al cuello junto a la suya. Louis cogía a Luz de una mano y yo de la otra así que aprovechaba para dar saltos y columpiarse. El desayuno en el buffet fue rápido y entretenido, Lux era una niña muy espabilada y juguetona y siempre se reía. Nos encontramos con los chicos al salir del buffet, todos estaban listos, Zayn llevaba un balón bajo el brazo y Liam y Niall cargaban con una nevera que parecía muy pesada así que nos dimos prisa en salir. No nos entretuvimos en buscar un buen sitio, todo lo contrario, tiramos las cosas al suelo nada más que llegamos, le pusimos crema solar a Niall y a Lux y nos tumbamos a tomar el sol.
- Hace calor - dijo Harry - ¿quién se baña?
- Yo - dijo Lux.
- ¿Quieres bañarte con el tito Harry? - ella asintió - Pues vámonos al agua - la cogió, la sentó sobre sus hombros y comenzó a correr, desde donde estábamos se podía oír la risa de los dos. Harry sería un buen padre, seguro.
- ¡Eh, pareja! - dijo Liam - ¿os bañáis?
- Claro - dijimos al unísono.
- ¡Quien llegue primero se lleva un premio! - Nada más que Zayn dijo eso empezamos a correr. Liam iba el primero porque era bastante rápido y le seguían Zayn y Niall muy de cerca, después iba yo y Louis detrás porque se cayó nada más salir. Estaba apunto de adelantar a Zayn cuando alguien me cogió por a espalda en modo saco de papas.
- De eso nada, tú no puedes ganarme - siguió corriendo conmigo encima de su hombro izquierdo hasta que, al chocar contra las olas, nos caímos.
- Louis eres tonto - le salpiqué.
- Estoy fuerte eeh - me ignoró - he corrido contigo encima medio trayecto y estoy como nuevo - Harry colocó a Lux en sus hombros y Louis gritó.
- Sí, ya lo veo - dije.
Estuvimos jugando un rato con la pelota en el agua pero poco a poco se fueron saliendo todos hasta que nos quedamos Harry, Lux, Louis y yo.
- Pásame a la niña - dijo Louis.
- No, Lux quiere jugar con tito Harry.
- ¿A que no Lux? - dijo Louis - ¿A que tú quieres jugar con tito Lou y tita Alejandra? - me miró, sonrió y me guiño un ojo.
- Tengo frío - dijo Lux.
- No, Luxie - dijo Harry - la pregunta es si quieres estar con tito Harry o con tito Louis.
- Creo que lo que quiere es salir del agua - dije - ¿a que sí, Lux? - asintió - venga, vámonos de aquí - la cogí en brazos y la saqué del agua, una vez fuera la solté y comencé a andar con ella cogida de la mano mientras Harry me miraba sorprendido y Louis sonreía de oreja a oreja. Al llegar al sitio donde teníamos las cosas, cogí su toalla y se la enrollé para abrigarla pero como seguía tiritando me senté y la puse entre mis piernas mientras la abrazaba. Liam y Niall jugaban a la pelota, Zayn tomaba el sol y los Larry Stylinson chapoteaban en el mar. Abrimos la nevera a la hora de comer, estaba llena de bocadillos y cervezas. Las cervezas estaban muy frías y sentaban muy bien pero el pan estaba como una piedra así que Liam y Louis se fueron a comprar comida a un In n' Out que había al lado, trajeron hamburguesas para todos y un menú de niños pequeños para Lux. Conseguimos que la niña se echara la siesta así que aprovechamos para relajarnos al sol. Louis y yo nos tumbamos boca abajo en la misma toalla con las manos entrelazadas y nos relajamos tanto que nos dormimos. Sentí un frío enorme y luego oí risas. Sí, los chicos habían cogido un cubo de Lux, lo habían llenado de agua y nos lo habían tirado para despertarnos.
- Os odio - dije con voz de dormida.
- Así que es esta la voz de camionero que tanto echabas de menos - le dijo Niall a Louis, él estaba tan aturdido como yo.
- ¿Por qué nos despertáis? - preguntó.
- Porque vamos a jugar al fútbol y queremos saber si os apuntáis.
- Yo sí - Louis se levantó de un brinco.
- No sé - miré a Lux, seguía dormida así que me decidí a jugar con ellos - está bien - estiré el brazo para que Louis me ayudara a levantarme. Nos dividimos en 2 equipos: Liam, Zayn y yo y Harry, Niall y Louis. No me gustaba estar en el equipo contrario a Louis porque cada vez que tenía el balón me cogía en brazos y me echaba a un lado o me hacía cosquillas hasta que me caía al suelo. A la hora tuve que dejar de jugar porque Lux se había despertado y estaba llorando porque se asustó al verse sola.
- No pasa nada, Lux - la abracé - mírame, estoy aquí - rió - ¿quieres ver cómo juegan los titos al fútbol?
- ¡Sí! - gritó mientras aplaudía, me senté en la toalla de Harry que era la que quedaba más cerca de ellos y senté a Lux entre mis piernas. Me gustaba estar con ella, me daban ganas de raptarla y no soltarla nunca, me daban ganas de tener un bebé con Louis en ese mismo momento. Después de animarlos durante dos laguísimas horas, fuimos a bañarnos y al poco rato se nos unieron los chicos. Nos fuimos de allí a las 20h para que me diera tiempo de ducharme, vestirme y despedirme de todos. Me di una larga y relajante ducha y al salir me puse el entero de Louis, decidí que me lo pondría cada vez que cogiera un avión, me hice un moño playero y recogí las cosas que tenía tiradas por el suelo. Salí de la habitación para despedirme de los chicos ya que Paul les dijo que no era seguro que me acompañaran al aeropuerto, entré en la habitación de Liam, que era que estaba enfrente de la mía.
- Vengo a despedirme.
- Te voy a echar de menos - nos abrazamos.
- Y yo a ti, Liam - le di un beso en la mejilla.
- Dale un gran abrazo a Carla.
- Eso haré.
- Que tengas buen viaje.
- Gracias - sonreí - te quiero.
Cerré la puerta y fui a la habitación de Niall y Zayn, éste fue quien me abrió.
- Adiós presumido - le revolví el pelo.
- Adiós bonita - nos abrazamos.
- Dile a Ari que la echo mucho de menos y que si no la llamo todos los días es porque no controlo esto de la diferencia horaria.
- Lo haré.
- Que te sea leve el viaje.
- A ver, te quiero - se giró y salió Niall - Adiós, rubio.
- Jo, gordita no quiero despedirme.
- A este paso tendremos que acostumbrarnos.
- Nunca - nos abrazamos y me dio un beso en la frente.
- Dale a María un abrazo enorme de mi parte, que no se te olvide.
- Tranquilo, te quiero - cerré la puerta y me fui a la habitación de Louis y Harry, fue éste el que me abrió.
- ¿Qué haces aquí?
- Debo irme ¿recuerdas?
- Ah, sí que tonto soy - sonrió - quizás es que no quiero que te vayas.
- Tengo que hacerlo - nos abrazamos - nos veremos en poco más de un mes.
- Vale - me besó la frente - dile a Ana que la quiero.
- Eso está hecho - sonreí.
- Te quiero.
- Y yo a ti - miré dentro de la habitación - ¿y Louis?
- Está en la azotea.
Dicho eso salí corriendo maleta en mano, me metí en el ascensor y pulsé el 10, al llegar salí y subí una planta por las escaleras, al igual que el hotel de Madrid y ahí estaba él. Estaba anocheciendo, al igual que aquél sueño que tuve en Madrid cuando empecé a salir con Harry. Louis estaba al fondo apoyado en el muro y mirando a la playa.
- ¿En que piensas?
- En todo - contestó sin mirarme.
- ¿Qué es todo?
- En ti - me miró - no quiero que te vayas.
- Debo hacerlo, tengo que ir a la facultad, tengo que seguir con mis estudios.
- Pero es que han sido solo dos semanas sin ti y ya estaba fatal, todavía queda un mes y pico para que el tour acabe.
- No pienses en eso, piensa en que acabas de pasar dos días conmigo y que queda muy poco para pasar muchos días igual o mejor que éste.
- Te quiero - nos abrazamos - ¿Vale? Te quiero como nunca antes había querido a alguien.
- Yo también, te quiero mucho Tommo - nos besamos y al girarme para irme me dio una palmadita en el culo, lo miré y me guiñó un ojo. Bajé hasta la planta 4ª y le devolví los 3 bikinis a Lou.
- ¿Ya te vas?
- Sí, mañana es lunes y tengo que ir a la facultad - en ese momento apareció Lux detrás de su madre y se agarró a su pierna - adiós Lux - me agaché y le di un beso en la mejilla. Me di la vuelta y comencé a andar.
- ¡Adiós tita Alejandra! - gritó, me giré y la vi sonriendo y diciendo adiós con la mano, un escalofrío me recorrió de arriba a abajo, me había llamado tita Alejandra, me iba a dar algo. Bajé hasta la recepción, Paul ya estaba allí dispuesto a llevarme a LAX. El camino se me hizo largo y pesado, pero lo que me esperaba en el avión era peor, cuando llegamos me despedí de Paul con un gran abrazo. Cené en una hamburguesería del aeropuerto y 1h más tarde ya estaba subida en el avión, antes de que despegara twitteé "He pasado uno de los mejores fines de semana de mi vida, ahora de vuelta a casa, ya toca pensar en el reencuentro xx." Pasé las 9h de vuelo completamente dormida y cuando llegué a Madrid eran las 9h, cogí mi coche y cuando llegué a Sevilla eran las 15h. Mi familia me recibió con los brazos abiertos y les conté todo mientras almorzábamos, los había echado de menos y estaba feliz de volver a casa. Por fin estaba en mi casa, mi hogar, ya no volvería a ver a Louis hasta finales de diciembre así que esperaba ansiosa a que llegara ese momento.
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